Así como antes se habló de una extraña relación entre el titular de Alianza Lima Guillermo Alarcón con el representante del ex entrenador del equipo Gustavo Costas, hoy llama poderosamente la atención la nueva amistad del presidente blanquiazul. La prensa especuló meses atrás sobre la influencia que tenía el argentino Fernando ‘Fito’ Alonso, representante del técnico íntimo de ese momento que terminaba siendo clave también para decidir una serie de temas relativos al día día del club victoriano donde no debió, por cierto, tener mayor injerencia.
Cuando las voces acusadoras llegaron desde todos los frentes, Gustavo Costas amagó con renunciar a comienzos del 2011. Dio una conferencia de prensa, se conmovió, casi llorando aseguró que sería incapaz de tocar un solo sol de las arcas del club que quería y le daba trabajo, que el dinero no lo era todo y Alarcón a su lado, lo abrazó y respaldó. Meses después Costas dejó el equipo para irse a dirigir al fútbol árabe aceptando una oferta millonaria. Tomó la posta el chileno Miguel Angel Arrué con el resultado que ya se conoce: el campeón 2011 del fútbol peruano fue el Juan Aurich de Chiclayo.
Hoy causa sorpresa la cercanía con Jorge Barrera, presente en el entorno de Alarcón en los últimos meses. Barrera es precisamente representante del jugador chileno Fernando Meneses y cabeza visible del grupo Pegaso, socio estratégico de Alianza Lima. Meneses aún no arregla su incorporación con Alianza que lo pretende porque no resuelve su situación contractual con Universidad Católica, pero el tema hoy se cerraría. Sin embargo, en el caso de Barrera sus antecedentes no son buenos.
Una de las historias que pinta de cuerpo entero las actividades de Pegaso, que comenzó sus gestiones en Chile llamándose Mercom, fue el contrato firmado con el goleador mapochino Marcelo Salas. Cuando el ‘Matador’ brillaba con luz propia en el River Plate, Barrera lo convenció de volver a Chile con un jugoso contrato. Todo iba bien, hasta que el ex jugador pisó suelo chileno y Mercom nunca le pagó el dinero previamente acordado.
Como era de esperar, el delantero recurrió a los tribunales y ganó el juicio. Pero el astuto Barrera le cambió el nombre a su empresa y declaró en quiebra a Mercom.
Barrera, además, fue arrestado por la policía chilena junto al líder de la barra de la U de Chile, Claudio Kramer, mejor conocido como el ‘Kramer’, por posesión de extasis. El dirigente salió bien librado del asunto porque Kramer se autoinculpó de todo. Trascendió en Chile que a cambio de un buen fajo de dinero.
“Esta es una alianza estratégica, hemos logrado que un grupo inversor como Pegaso se interese en Alianza Lima y así tener las facilidades de hacer una pretemporada como se debe y tener un aliado para un club estable. Todas las versiones que señalan que es una negociaciòn para beneficio propio son falsas, las conversaciones que hemos tenido son únicamente para ayudar al club” sostuvo Guillermo Alarcón en su momento, sin dar luces sobre el monto de la negociación ni revelar detalles. Tampoco ha explicado porque si la pretemporada es ‘como se debe’ Alianza, como leímos en los reportes y vimos en las fotos de nuestros enviados especiales a Santiago de Chile, tuvo que salir en más de una ocasión a correr por las calles de la ciudad.
Cuestionado en Chile
“El Grupo Pegaso comienza a operar en 1994 con el objetivo de impulsar proyectos de un fuerte compromiso social, que a lo largo del tiempo adquieran para México dimensiones de importancia global en los sectores más dinámicos de la economía” es lo que se lee en la web oficial de Pegaso y aunque concentraron su iniciativa en un principio en sectores como telecomunicaciones y tecnología, desde el Abierto Mexicano de Tenis deciden meterse de lleno en temas de deporte y con el fútbol se vinculan primero con el Atlante. En el 2005, la Universidad de Chile pasaba un pésimo momento económico y los mexicanos le plantearon al presidente Lino Díaz, comprar un paquete de partidos amistosos. Luego, en el 2007, iniciaron un gerenciamiento que al final solo le trajó problemas al club azul. Una estrategia que, es evidente, parece repetirse con Alianza.
“El negocio de estas empresas es prestar dinero a clubes afligidos, así los comprometen y amarran y tienen una segura y constante entrega de jugadores para mover en el mercado. En el fútbol es muy fácil suponer que en las negociaciones, como las que se realizan con Pegaso, los dirigentes se quedan con un porcentaje de las ganancias”, denunció René Orozco, ex presidente de la Universidad de Chile.
Consultado sobre si tuvo alguna relación con Antonio García, presidente de Pegaso durante su gestión al frente del club azulado, recordó: “Una vez tuve una reunión con él en el Hotel Hyatt y me di cuenta que ellos trabajan en el ‘negocio del fútbol’ y no me causaron una buena impresión”.
El nexo de este grupo inversor en Chile es la empresa Mercon con la que también tuvo que ver el controvertido Lino Díaz, ex presidente de la Universidad de Chile. Dos años duró la gestión de Pegaso en la Universidad de Chile, pero al no tener buenos resultados, el grupo Azul tomó las riendas del cuadro chileno y hoy es campeón de la Copa Sudamericana y bicampeón nacional.
Desde junio del año pasado, Díaz y Jorge Barrera, de Mercom, filial de Pegaso en Chile, visitaron Lima para sostener reuniones en la casa de Alarcón.
¿Ya cobraron por Hurtado?
Aunque no se anunció oficialmente, una fuente íntima reveló a La República que el volante Paolo Hurtado ya estaría vendido al Colo Colo luego de que se cayó la negociación de su traspaso con la Universidad de Chile, que no aceptó pagar 750 mil dólares por el 80 por ciento de ‘Caballito’ ya que el otro porcentaje restante era de propiedad del Grupo Pegaso según negociación con Alianza. Si bien el mediocampista no ha firmado algún documento que acredite la operación, ya existe un acuerdo entre las instituciones para que se sume al ‘Cacique’ después de la participación del equipo en la Copa Libertadores de América.
Pegaso, dueño del 20 por ciento del pase de Hurtado y en su condición de socio estratégico de la institución, tuvo la obligación de transferir al mediocampista antes del 10 de enero, y se dice que por el 80 por ciento del pase en negociación, los íntimos habrían recibido la suma de 800 mil dólares. Pese a que el dinero ya se habría cobrado, en Alianza persisten las deudas con el plantel que datan del año pasado. Ni que decir de los empleados y trabajadores de la institución que no saben lo que es cobrar hace más de cinco meses.
Cabe recordar que Alarcón también ha sido investigado por los casos de los pases de los futbolistas Junior Viza y Jefferson Farfán. La Junta Calificadora y de Disciplina lo sancionó por depositar el dinero de estas transferencias en su cuenta personal y no en la del club.
