Grande. Equipo brasileño ganó 2-1 a peñarol y se coronó campeón de la Copa Libertadores. Neymar y Danilo hicieron los tantos. Al final del partido se generó una bronca.
Sao Paulo. La República.
El Rey Pelé gozaba a su antojo en uno de los palcos del Pacaembú. Disfrutaba de ese geniecillo de 19 años de nombre Neymar, quien fue nueve y también diez. Quien gambeteó, desbordó y anotó. Quien improvisó una coreografía con su gente al término del partido que coronó al Santos campeón de la Copa Libertadores tras derrotar (2-1) a un digno rival como Peñarol.
Santos tuvo un inicio explosivo, con un libreto que le agrada mucho a Mauricy Ramalho: la rotación al ras del piso, el cambio de frente y un gran ritmo de tres cuartos de cancha hacia arriba. Con Elano como conductor, con Neymar desbordando por la izquierda y Ganso con sus disparos de media distancia buscó asustar la valla de Sebastián Sosa, quien estuvo estupendo a la hora de evitar que el balón infle las redes de su arco.
Peñarol estuvo en lo suyo. Hizo pressing en cada rincón de la cancha, tratando de anular a los que más saben del equipo rival y buscando el contragolpe salvador con el veloz Alejandro Martinuccio.
Pero en la segunda etapa, Peñarol entró frío y de ello aprovechó Santos, que se puso 2-0 arriba con goles de Neymar y Danilo. El cuadro de Aguirre reaccionó y descontó mediante un autogol de Durval. Al final del partido se generó una bronca descomunal entre los jugadores brasileños y uruguayos.
Pelé, ya no como jugador, ahora lo disfrutó como un hincha más del Santos... 48 años después.