El gobierno brasileño condenó hoy sábado la destitución del presidente paraguayo, Fernando Lugo; convocó para consultas a su embajador en Asunción, y anunció que evalúa tomar medidas ante la "ruptura del orden democrático" en el país vecino.
"El gobierno brasileño condena el rito sumario de destitución del mandatario de Paraguay, en el que no fue debidamente garantizado el amplio derecho de defensa", según un comunicado divulgado por la cancillería brasileña.
La posición brasileña ante el nuevo gobierno de Paraguay tras la destitución de Fernando Lugo fue anunciada después de la reunión mantenida hoy entre la presidenta Dilma Rousseff, sus ministros de Relaciones Exteriores, Minas y Energía, y Defensa y el presidente de la hidroeléctrica Itaipu, que Brasil comparte con el país vecino.
Según la cancillería, Brasil estudia con sus socios del Mercosur y de la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) las medidas que serán impuestas "como consecuencia de la ruptura del orden democrático" en Paraguay "a la luz de los compromisos en el ámbito regional con la democracia". (Con información de EFE).