Playa, sol, mar. Una mujer y un hombre muestran actitudes cariñosas en unas fotos. Ella es empresaria gastronómica, divorciada; se llama María De Las Victorias Teresa Martínez Bo. ¿Él? Un obispo de la Iglesia Católica y presidente de Cáritas para la Región América Latina y el Caribe; Fernando María Bargalló, quien tras la difusión de fotografías dimitió a su cargo.
Bargalló, según fuentes de la Iglesia, confesó el ilícito romance, cuando en un inicio indicó que la mujer era solo una “amiga de la infancia”. Ahora Benedicto XVI, jefe máximo del catolicismo, deberá encontrar a un nuevo representante para la diócesis de Merlo-Moreno, de Argentina (tierra natal del renunciante).
Los argumentos que Bargalló mencionó para, en un inicio, defenderse fueron así: "Las fotos presentadas responden, en efecto, a un encuentro en México, en donde coincidimos por distintos motivos hace dos años, con una amiga de la infancia –prácticamente desde que tengo uso de razón-, y otras personas que no aparecen, y con cuya familia tengo vínculos de fuerte amistad de toda la vida".
La confesión del sacerdote se dio ante los curas de su diócesis. Algunas fuentes señalan que el romance entre el obispo y la empresaria data de la época en que ambos eran adolescentes.
Algunas fuentes consideran que la difusión de las fotos –que datan del 2011- coincide con la posibilidad de que Bargalló sea elegido como nuevo arzobispo de Buenos Aires por parte de Benedicto XVI, en reemplazo de Jorge Bergoglio. (Con información de El Tribuno)
