EFE/ Un concierto multitudinario en la plaza del Ayuntamiento de Oslo cerró una jornada dedicada a honrar la memoria de las 77 víctimas de los atentados perpetrados hace un año en Noruega por el ultraderechista Anders Behring Breivik.
Más de 50.000 personas, según las autoridades, abarrotaron la plaza y soportaron durante hora y media la lluvia, sujetando rosas en sus manos, para asistir a un concierto con una decena de artistas y un invitado sorpresa, el músico estadounidense Bruce Springsteen.
El artista se encuentra de gira en Noruega y con cuya participación especulaban los medios de este país, se subió al escenario con su inseparable guitarrista Steve Van Zandt.
Juntos interpretaron "We shall overcome", la canción protesta que se convirtió en himno del Movimiento por los derechos civiles en EEUU y que dedicó a los familiares de las víctimas y a Oslo.
Antes hubo actuaciones de otros artistas locales, mezcladas con videos de supervivientes de los atentados y de escritores noruegos.
Todos –al igual que el primer ministro, Jens Stoltenberg, en su discurso– enviaron un mensaje en defensa de la diversidad y de la sociedad abierta y democrática frente al terrorismo.