La defensora del Pueblo, Beatriz Merino, admitió que el Museo de la Memoria es un tema controvertido, con el que muchos discrepan, pero sostuvo que se puede convencer a todos los que no tengan las manos manchadas de sangre.
“Esos quieren que haya un museo de la amnesia, no uno de la Memoria”, agregó Merino. La abogada recalcó que lo importante es que el Museo de la Memoria refleje la visión de todas las víctimas, de la sociedad civil y de las Fuerzas Armadas.
“El museo va a reconocer que la violencia comenzó por el ataque terrorista, y también que hubo excesos del Estado y de Sendero y el MRTA”, dijo. Para tal efecto, la Defensora cree que Vargas Llosa garantiza la transparencia y la reflexión que el proyecto requiere.
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