Desde hace dos semanas, más de 200 haitianos permanecen varados en el distrito de Iñapari (Madre de Dios), en la frontera con Brasil, luego que los policías federales de dicho país impidieran su ingreso.
¿La Razón? Buscan detener la ola de migración haitiana, pues ya son más de seis mil ciudadanos que ingresaron el último año a Brasil en busca de trabajo, informó un diario local.
Según el alcalde de Iñapari, Celso Curi, los haitianos han tomado como campamentos el templo del pueblo y unas instalaciones del Gobierno Regional de Madre de Dios.
En tanto, los alimentos llegan desde el municipio de Assís, en Brasil, y la salud está supervisada por la posta de Iñapari.
En un informe del diario El Comercio, la autoridad regional expresó su preocupación porque su población creció 10% en solo una semana (actualmente Iñapari alberga 2,500 personas). “Tenemos agua dos horas al día y ahora ya no nos damos abasto”, afirma.
Dato:
La ruta que tomaron la mayoría de los haitianos es la siguiente: Puerto Príncipe- Santo Domingo-Panamá-Lima-Cusco-Iñapari. Muchos de ellos invirtieron todo su dinero para llegar hasta la frontera con Brasil.