El ministro del Interior Wilver Calle afirmó estar arrepentido por haber firmado, en 1999, el acta de sujeción, documento que implicaba la vigencia de las leyes de amnistía que protegían a los militares violadores de derechos humanos, durante el periodo fujimorista.
"Sí, ha sido un error y me arrepiento.No debí haber firmado", dijo, y aseguró que él puso su rúbrica sin saber a ciencia cierta de qué se trataba.
"No (leí el documento). Llegué, saqué mi lapicero y firmé. Ni siquiera llevé mi sello ni nada de esas cosas", señaló a la revista Caretas.
Sin embargo, como ya lo había dicho el domingo a La República, el ministro reconoció que en 1987 amenazó con una pistola a la actual directora de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, Rocío Silva Santisteban.
"Hice disparos al aire. Había bebido. Fui investigado por el inspector de la Región Militar Norte. Me sancionaron. Yo había ascendido a coronel y dejaron sin efecto mi ascenso por dos años. No estoy orgulloso de lo que pasó... He pedido perdón pero ya tuve mi sanción", indicó.
Frente a los cuestionamientos sobre su nombramiento a cargo de la cartera del Interior, por parte de un sector de la oposición, Calle respondió que "es difícil" predecir si durará en el cargo.
"Yo solo me dedico a trabajar. No veo televisión ni diarios. Cuando llego a mi casa, mi esposa me dice: 'te están dando como a hijo'. Eso me afecta, sí, pero tengo que salir adelante. Tengo que hacerlo", dijo el titular del sector Interior.