Por Luis Condori H. (@sanzio9)
Han pasado cuatro días desde que Fernando Lugo ya no es presidente de Paraguay debido a una destitución por incapacidad de asumir su cargo. Los constantes problemas y las desacertadas decisiones han terminado por convertirlo en presa fácil para la oposición. Esa oposición que lo sacó en las dos cámaras con una amplia mayoría.
Ante estos hechos, Miguel Carrizosa Galiano, senador paraguayo y ex candidato presidencial, nos concedió una entrevista exclusiva y pudimos analizar el contexto que se presenta y las proyecciones políticas del nuevo gobierno.
¿Cómo se ve la coyuntura política en Paraguay ahora que ha sido destituido Fernando Lugo, y que en su reemplazo ha entrado Federico Franco?
Bueno, nosotros no somos parte del gobierno; somos un partido de oposición. Pero creo que el mayor desafío que va a tener el nuevo presidente será la coyuntura social, sobre todo la rural. Ese es el origen de tantos problemas. La famosa reforma agraria sigue siendo un tema pendiente ya de muchos años, que ninguno de los gobiernos anteriores han podido resolver por distintos problemas, entre ellos corrupción.
¿Cree que haya un cambio con el gobierno de Federico Franco?
Los que creo que en Paraguay se encaminó mucho la lucha de clases, donde su colorario tuvo la matanza entre paraguayos; por ahí viene el mayor de los desafíos: el tema social, el rural, los índices de pobreza tan elevados (29%). Para mí esos son los desafíos más grandes que va a tener el señor Federico Franco.
¿Fue pertinente que Fernando Lugo sea destituido a menos de un año para las elecciones generales?
Mirar para atrás no trae ningún beneficio; ha sido muy contundente las votaciones en las dos Cámaras. En la Cámara Baja, de 80 diputados presentes, 77 votaron a favor de la acusación. En el Senado, de 43 presentes, 39 votaron a favor de la destitución. Eso indica que las alternativas de la búsqueda de la paz social ya se habían agotado del presidente que se fue.
¿La política de Franco hará que los conflictos sociales cesen en este tiempo de transición, pues él dijo que ya no iba a haber sangre?
Hubo más una política de confrontación que la búsqueda de soluciones. Si es que Franco cambia de rumbo en lugar de buscar confrontaciones que terminan en muertes, y si se reúne con las distintas partes buscando, va a encontrar el camino. Fíjese, ello no pudo ser resuelto en 60 años por un partido, ni pudo ser resuelto en estos cuatro años, pero veo difícil que se resuelva en un año. Tengo entendido que el presidente Franco renuncia a todas sus posibilidades de postular a la presidencia, porque ello implicaría que renuncie meses antes de las elecciones.
¿No cree que las muertes de las 17 personas hayan sido la gota que derramó el vaso?
Es así como usted dice. Pero no fue solamente eso. La gota que terminó de colmar el vaso fue el cambio de ministro de Interior por otro no muy bien visto y del comandante de la Policía por un comandante que tenía olor a muerte, porque fue el responsable de lo ocurrido. Digamos que las reacciones del Ejecutivo frente a los últimos acontecimientos venían sumándose a varias anteriores. Lo que ha molestado es que haya usado a las instituciones públicas para solventar a los parientes de los hijos que procreó. Prácticamente sigue siendo el mal uso de los bienes públicos para cubrir las necesidades privadas. De todas maneras, es una pena que un presidente se haya ido así. A mí no me deja feliz, y no creo que a nadie.
¿Es un peligro que varios países de la región no hayan reconocido al presidente Franco, viéndolo más desde un tema comercial?
Creo que se ha hecho todo dentro de lo que manda la Constitución de Paraguay. Y cada país es soberano de administrar sus asuntos internos. ¿Se imaginan ustedes que el propio Paraguay vota por el no bloqueo a Cuba? En el caso de Argentina, pues ya tenemos muchos problemas con ellos. Dejan sin trabajo a miles de compatriotas. Es comprobado que es el país que depende económicamente de Venezuela.
¿Entonces usted reclamaría una no intromisión en los problemas paraguayos?
Creo que Venezuela y Argentina son los menos indicados para hacerlo, sobre todo Venezuela. Como reitero: la Argentina depende económicamente de Hugo Chávez. Da pena la forma en que está actuando.
Fernando Lugo dijo hoy (ayer) que irá a la reunión del Mercosur, ¿es un poco provocar más problemas?
Por lo menos sería más contradictorio. Él mismo se retiró llamando a la paz social, que es lo que necesitamos en este momento. Lugo, por otro lado, está azuzando a los contrarios. Eso de verdad es incoherente.
A eso se le añade que el presidente Franco dijo que no iba acudir a la cita en el Mercosur. Como que no hay mucha coherencia en esas dos posiciones.
Creo que el presidente Franco tiene que ir. El presidente hoy, de acuerdo a nuestra constitución, es Federico Franco. No necesita ninguna invitación de nadie. Él alega que no ha recibido información.
¿Cree que Paraguay se convierta en país aislado, ahora que se presentan estas oposiciones internacionales, que los países están retirando a sus embajadores, que puede traer algunos problemas comerciales?
No creo, sinceramente. Alemania ha reconocido al nuevo gobierno; Colombia también se une a ello; y no creo que Brasil tenga una posición de no reconocimiento. En tanto, sí creo que existe un eje comandado por Chávez que está utilizando toda su influencia para que no sea así. El derecho del pueblo es autónomo.
¿Qué pudo evitar Fernando Lugo para no ser destituido?
Le faltó predicar con el ejemplo sus propias palabras. Él decía: participación, participación y participación, pero a la hora de la verdad solo ayudaba a un sector. Me parece que no supo escuchar lo suficiente para actuar de una forma más pluralista.
¿Su partido votó a favor de la destitución?
Nuestro partido votó por que se le dé mayor plazo, que es lo que solicitaban. Fuimos los únicos que apoyó el pedido de los representantes del parlamento del Luguismo. Creo que Fernando Lugo perdió toda capacidad de escuchar, de saber representar. Finalmente, eso le quitó las posibilidades de seguir apoyándolo.