César Romero.
El presidente del Poder Judicial, César San Martín, reclamó ayer prudencia en las críticas a la sentencia de la Sala Penal de la Corte Suprema en el caso Barrios Altos, por el bien de la democracia y así consolidarla en el Perú.
"Lo más importante es el derecho a la crítica, pero con prudencia para no violentar más el país; con mesura y con un sólido conocimiento de la causa", enfatizó San Martín en dialogo con La República.
Anotó que si bien hay conexión en los hechos, la sentencia al grupo Colina no afecta al veredicto que se tomó en el juicio a Alberto Fujimori.
"Pero los fujimoristas dicen que utilizarán este fallo para cuestionar la sentencia a Fujimori", le hacemos saber.
"Una cosa es que se puede utilizar y otra es que elimine la primera sentencia –responde–. Aunque ninguna jurisprudencia es pétrea para que esto suceda tiene que indicarse la doctrina que se va a modificar, dar una modificación y dar unos argumentos razonables, que no veo en este caso".
¿LE AFECTAN LAS CRÍTICAS?
Solo pretendo afirmar el respeto, y respetar no significa no protestar; lo que se exige es mantener los buenos modales, criticar con la razón y sin odios. Eso es democracia, para enriquecer las decisiones que se han dado. Las sentencias son anécdotas, pero a partir de ellas se genera una línea de trabajo y crítica, de observación constante a la función de los jueces y de la Corte Suprema.––¿Este fallo divide a la Corte Suprema?
No, no hay que temer a los debates. Es muy rica la discusión interna. Todos los jueces nos estamos enterando del caso, conversando, y esto genera que veamos que no hay verdades absolutas sino un constante discrepamiento.
En el Congreso o el Consejo Nacional de la Magistratura existe la posibilidad de que después de mucho tiempo se inicie una investigación a jueces de la Corte Suprema...
Las opiniones jurídicas no son objeto de control disciplinario, control político o control penal. Las ideas no son materia de represión administrativa y penal. Las discusiones no se resuelven sino a través de la exposición de las ideas, que se conozca el texto y el contexto del caso.
Antes de esta crisis, usted pedía que el TC no intervenga más en los fallos del Poder Judicial, ahora algunos dirán que este caso demuestra que, a veces, eso sí es necesario.
La Corte Suprema de Justicia, como cabeza del Poder Judicial es el órgano de cierre de la justicia ordinaria, no puede ser objeto de interferencia. La Constitución peruana solo permite la intervención del TC cuando se da una violación de garantías procesales constitucionales y no materiales. Vamos a hablar de este tema con el TC, debemos establecer márgenes de caducidad para la estabilidad jurídica del país.
