23 de Mayo del 2012 20°C US$ Compra S/.2.693 US$ Venta S/. 2.695
Loading

La política es ahora

Por Mirko Lauer

Hay una fijación con el 2016. Obviamente gente que no cree que en el 2012 se acaba el mundo. La presidencia del 2011 todavía no está asentada, y ya hay cábalas sobre quién va a sucederla. ¿De qué se trata? ¿Es una suerte de fuga hacia adelante? ¿O solo un deseo de mantener vivas las emociones fuertes de la pasada campaña electoral?

Es cierto que en los últimos tiempos hemos adelantado insólitamente las cábalas electorales, una forma de enfrentar situaciones que parecían sin salida, como la radical impopularidad de Alejandro Toledo. Casi todos los que apostaron a este adelanto de los tiempos quedaron descolocados cuando llegó el verdadero momento electoral.

Quizás hoy el padre de la criatura es Alan García, con sus gestos y declaraciones en el sentido de que piensa candidatear en el 2016. Esto puede haber gatillado la idea de que ya hay una competencia en marcha para ese momento, un asunto de política-ficción. Un efecto ha sido la aparición de los interesados en frenar el supuesto retorno de García.

Ahora el tema se ha volcado hacia la reelección de Ollanta Humala y la candidatura de Nadine Heredia. Ninguna de las dos cosas es legal, y ambas producirían una reacción negativa como la de la segunda reelección que tentó Alberto Fujimori. Que se sepa, la pareja presidencial no está pensando en esos términos.

Como están las cosas, bastante mérito va a ser llegar al 2016 con una aprobación razonable. Acción Popular se fue con 5% del voto. El fujimorismo logró un 6% presidencial. Perú Posible no se atrevió a presentar candidato, y tampoco el Apra en las últimas elecciones. La meta final del quinquenio es un lugar terrible para los mandatarios.

Los medios y la opinión pública deberían dejar un espacio para que el gobierno elegido despliegue sus proyectos y políticas, sin estar ajochado por el fantasma del recambio. A nadie le interesa que el poder de turno dedique energías a pensar en la sucesión a cinco años del plazo legal. Proponérselo es una invitación a la fatuidad.

Visto desde hoy el 2016 es una fecha repleta de aspirantes, más o menos solapados, que lleva potencialmente a bordo a García, a Lourdes Flores, a Keiko Fujimori, a Alejandro Toledo, a César Acuña, quizás a Pedro Pablo Kuczynski, a Luis Castañeda, más todas las figuras nuevas que destaquen en el quinquenio. Muchas manos en un solo plato.

Como dicen los que saben, y como hemos visto en la última elección, en lo electoral las cosas tienden a decidirse en la última etapa. Ser candidato temprano, aunque sea imaginario, atrae las críticas tempranas, que son las más duraderas. Los más taimados se guardan para la recta final, y esa está a varios años de distancia.

Se el primero en comentar

Enviar un comentario nuevo