La canciller alemana, Angela Merkel, ha insistido en la necesidad de que la participación de los acreedores privados en la reestructuración de la deuda griega sea voluntaria, como los socios europeos decidieron en un primer momento.
En rueda de prensa en la Cancillería junto al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, Merkel ha reconocido que las previsiones de crecimiento en Europa han cambiado, pero ha insistido en que "lo que es válido son las decisiones de octubre".
Según apuntó, el informe de la troika formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional no estará listo para la cumbre de la UE del lunes en Bruselas y serán los ministros de Finanzas los que se encarguen de negociar las condiciones de esa reestructuración de la deuda de Atenas.
En tanto, ayer, en entrevista con el diario El País de España, la canciller señaló que la fortaleza de Alemania no es un obstáculo para que crezcan otro países.
“A nadie le beneficiaría que Alemania se debilitara. Por supuesto que con el tiempo tenemos que reducir los desequilibrios en Europa, pero haciendo que otros países aumenten de nuevo su competitividad, no que Alemania sea más débil”, respondió. (Con información de EFE).
