Perú no rechazó la donación alemana de dos millones de dólares para un "museo de la memoria" sino que planteó destinarlo a las víctimas del conflicto, dijo Yehude Simon.
"El Perú no ha rechazado el dinero; si el Gobierno alemán lo considera, nosotros podemos recibirlo. Agradecemos (esa donación), pero creemos que ese dinero debe ir para la víctimas de la violencia, esa es la respuesta que hay", señaló el presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simón.
El primer ministro agregó que el Gobierno peruano está a la espera de que Berlín responda a este planteamiento, para así definir el destino de los dos millones de dólares.
Simon manifestó que en su lugar esa ayuda podría traducirse en el pago de reparaciones a las víctimas o en la construcción de escuelas o centros médicos que beneficien a las poblaciones afectadas por la violencia.
Fuentes alemanas dijeron que la oferta de su país para ese museo que registraría la violencia terrorista (1980-2000) aún sigue sobre la mesa, y que no es incompatible, sino complementaria con otros proyectos asistenciales directos a las víctimas de la violencia terrorista o del Estado.
La polémica saltó esta semana cuando se dio a conocer que el Gobierno del país andino no había aceptado una donación por parte de Alemania de dos millones de dólares para la construcción y mantenimiento de un Museo de la Memoria, en recuerdo de la época de violencia terrorista de Perú.
Incluso circula en Lima una recogida de firmas apoyada por varios intelectuales, sociólogos y artistas, entre ellos Mario Vargas Llosa, el pintor Fernando de Szyszlo, o el teólogo Gustavo Gutiérrez, en el que se denuncia el rechazo del Gobierno peruano.
Las violaciones a los derechos humanos durante las décadas de los 80 y 90 son un asunto que aún despierta encendidas polémicas en Perú y ha dado lugar a exposiciones, novelas, películas de uno y otro signo, así como frecuentes llamamientos a, según los casos, castigar o perdonar a los culpables. (EFE)
