Ayacuchana es la quinta víctima de feminicidio en solo una semana

Sepelio. Los restos de Leyla Zegarra Ávila, la joven quemada por su pareja, fueron inhumados en cementerio de Lurín.
Sepelio. Los restos de Leyla Zegarra Ávila, la joven quemada por su pareja, fueron inhumados en cementerio de Lurín.
Terrible crimen. Su esposo, un comerciante, la asesinó a golpes y quiso atribuirle la muerte a supuestos ladrones. En Lima sepultan a joven que fue quemada por su pareja.

Ernesto Guerrero L.

 

La ayacuchana Ignacia Llamocca Ventura (28) se convirtió en la decimosexta víctima de la ola de feminicidios que viene afectando al país, en los primeros 85 días del 2012, y la quinta en solo una semana. Su esposo, un ambicioso comerciante, la asesinó a golpes para quedarse con la pequeña parcela agrícola que la joven poseía, según la policía.

David Elvis de la Cruz Zárate (30) intentó sorprender a las autoridades simulando un asalto a fin de que culparan por el crimen a supuestos ladrones. Mató a Ignacia en su vivienda del apacible distrito de Vinchos, provincia de Huamanga. Luego se ató con cinta adhesiva las manos y los pies y permaneció varias horas, junto al cadáver, esperando que sus vecinos lo encontraran.

"El canalla lloró con tanto sentimiento que estuvo a punto de engañarnos", dijo después uno de los agentes que lo interrogaron en la comisaría local.

En efecto, De la Cruz Zárate contó abrumado a los detectives que cinco tipos armados ingresaron a su casa y luego de neutralizarlo se ensañaron con su esposa. "Querían violarla, la golpearon y la ahorcaron porque se defendió", les dijo.

Sin embargo, luego cayó en contradicciones y al final su coartada quedó al descubierto. "Nunca supo leer ni escribir, era una carga. Sus tierras eran lo único bueno que tenía", confesó con cinismo.  

Funeral en Lurín

En tanto, ayer recibió cristiana sepultura, en el cementerio Parque del Recuerdo del distrito limeño de Lurín, Leyla Zegarra Ávalos, quien, como Ignacia Llamocca, tenía 28 años y también fue víctima de un arrebato homicida de su pareja, Carlos Heiro Fernández Chacón (18).

Él la golpeó. Después le empapó la ropa con combustible, le prendió fuego y la lanzó desde el tercer piso de la vivienda que compartían en Chorrillos.

Leyla falleció en el hospital Arzobispo Loayza la tarde del viernes. Pese a su juventud, era madre de tres niños concebidos en un anterior compromiso. El tipo que la atacó permanece internado en el mismo sanatorio debido a las quemaduras que sufrió en las manos. Hoy sería dado de alta y recluido en la carceleta judicial.

El martes último fueron ultimadas en San Juan de Lurigancho y el Cercado de Lima Milagros Chipaba Chancca y Tomasa Pozo Liberato, respectivamente, mientras que en Arequipa corrió igual suerte Shirley Ponce.

 

25 años a prisión por feminicidio

 

La abogada María Teresa Ocampo, integrante del colectivo 'Amor es vida', aseguró que el asesino de la joven ayacuchana y el tipo que quemó y causó la muerte a su pareja en Lima no podrán librarse de la pena máxima (25 años de cárcel) que establece la legislación para el delito de feminicidio con agravantes. "En ambos casos hubo ensañamiento", sostuvo.

Ocampo explicó que la ley de feminicidio precisa que el hombre que mata a quien es o ha sido su cónyuge, o con quien esté sosteniendo o haya sostenido una relación de afectividad, irá no menos de 15 años a prisión, pero si cometió el crimen con ventaja, ensañamiento y otros agravantes la pena será de 25 años.

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