A pesar de la poca gente que fue al Estadio Nacional, el ambiente fue muy bueno, con los hinchas de Roberto Palacios que fueron a ver su último partido, con sus invitados internacionales.
Cuando dijeron su nombre, el Chorri salió y saludó a la gente, probablemente por última vez, emocionado por el cariño que seguía recibiendo, con su familia en el campo.
Chorri saludó uno a uno a los invitados, incluyendo los árbitros, y movió el balón, los últimos 90 minutos de juego en su carrera.