Se reafirma. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, reafirmó su compromiso de erradicar la miseria en el país, hasta el final de su mandato, en 2013. Una meta que es la prosecución de lo que el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva planteó.
"Vamos por el buen camino (...) No descansaremos hasta alcanzar nuestra meta, de sacar a 16 millones de personas de la miseria", dijo Rousseff en su programa semanal de radio, en el que hizo balance de los seis primeros meses del plan "Brasil sin miseria".
Rousseff aseguró que se superaron las metas de este programa en su primer año, al conseguir hitos como identificar a 407.000 familias que hasta ahora no recibían los subsidios públicos a los que tenían derecho.
El "Brasil sin miseria" impuso a las autoridades la obligación de buscar activamente a las familias pobres que no recibían asistencia social.
Para 2011 se trazó como meta localizar a 320.000 familias, de las cerca de 800.000 que se calcula que todavía no habían sido incluidas en los registros oficiales que les darían acceso a los subsidios gubernamentales del plan "Bolsa Familia", implantado por el Gobierno del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva. (Con información de EFE).
