Doe Run logra le amplíen una vez más plazo para presentar Pama. Empresa minera habría logrado la intervención del Estado para que los bancos le alcancen un salvavidas.
Ira Rennert tiene los amigos necesarios para lograr lo que desea en sus operaciones mineras. El magnate, único dueño de Doe Run, con operaciones en el complejo metalúrgico La Oroya, se salió con su gusto y recibirá el salvavidas por el que tanto pataleó en los últimos días.
Y es que Rennert habría logrado que el gobierno intervenga y que los bancos le aprueben un crédito para continuar con sus operaciones en La Oroya.
Fuentes del gobierno informaron a La República que aunque el Estado no salvaría a Doe Run, la empresa sí logró que una vez más le aprueben la prórroga en la entrega del Programa de Adecuación Medio Ambiental (PAMA) para sus operaciones en el complejo metalúrgico de La Oroya, que debía entregar en octubre, pero que su plazo inicial ya había vencido en el 2007.
Operaciones paralizadas
Doe Run informó días atrás que sus operaciones estaban paralizadas en un 95% debido a problemas financieros. Su crisis surge luego de que un sindicato de bancos (BNP Paribas, Banco de Crédito del Perú y el Standard Bank de Londres) suspendió un crédito revolvente por US$ 75 millones, que estaba destinado a la compra de concentrados de zinc, cobre y plomo para su refinación en el complejo metalúrgico.
El ex premier Jorge Del Castillo, en la reunión del Consejo de Ministros del pasado 18 de marzo, señaló que, de no solucionar el problema en La Oroya, se produciría un colapso en la zona y hasta, incluso, comparó –según cita Caretas N° 2071–el caso con el de la financiera Lehman Brothers en EEUU, cuya caída disparó el gatillo de la crisis mundial.
El mismo presidente Alan García, allanó el camino a un salvavidas a la empresa, tras calificar de “irresponsables” a quienes exigían dejar caer a Doe Run, toda vez que su quiebra haría perder trabajo a más de 12 mil peruanos.
La buena vida
Según la revista Caretas, que cita a la revista Forbes, el dueño de Doe Run habría puesto US$ 200 millones en la pirámide financiera de Bernard Maddoff, y ese daño al bolsillo del magnate hizo que se resista a las exigencias del gobierno.
Rennert, compra empresas con problemas y altos riesgos en condiciones favorables para él y no involucra capital propio. Financia sus operaciones con la emisión de bonos basura, lo mismo que hizo para sustentar el negocio de La Oroya, señala Caretas. Otra constante de su labor es la descapitalización de sus empresas.
El magnate de 72 años, se da la gran vida en su casa en Long Island que le costó US$ 100 millones. Toda una mansión con 29 habitaciones y 39 baños y una sala de cine para 160 personas.
“Que Doe Run se vaya a su casa”
José De Echave, experto en temas ambientales, consideró necesario que el Estado apueste por una propuesta innovadora, la cual pasaría por asumir, por un tiempo, la gestión del complejo, buscar socios estratégicos, atender la agenda ambiental y pensar en el retiro de la operadora
”Hay que analizar los aspectos legales y aprovechar la situación para que Doe Run se vaya a su casa, ya hemos tenido mucha paciencia. De lo contrario, el futuro del complejo estará siempre al borde del abismo”, afirmó De Echave.
El plazo para el PAMA del complejo metalúrgico de La Oroya (que vence en octubre), será aplazado otra vez. El compromiso era que esté listo el 2007. (Edición impresa La República)
