En reunión privada realizada el miércoles para tratar ese tema. En una declaración exclusiva para La República, el escritor señala que el primer mandatario se mostró de acuerdo con plasmar la propuesta.
Pedro Escribano
La noche del miércoles pasado, el escritor Mario Vargas Llosa tuvo una reunión privada con el presidente Alan García con el propósito de manifestarle lo beneficioso que le resultaría al Perú contar con un Museo de la Memoria. El encuentro se había desarrollado en estricto privado, sin embargo el canciller José Antonio García Belaunde la hizo pública ayer en una entrevista en la cual dijo que el presidente se mostró de acuerdo con el escritor en la creación del museo.
La República se comunicó vía telefónica con el escritor, quien confirmó que, efectivamente, la cita había ocurrido, pero que él no sabía que esta se iba a difundir. Sin embargo, aclaró que el hecho de haberse revelado no le incomoda en absoluto y que, más bien, es una muestra de la “buena voluntad” del gobierno sobre el proyecto del Museo de la Memoria.
La reunión, según el escritor, fue positiva porque el presidente García no solo aceptó la propuesta personal, sino que también le solicitó sugerencias de las personalidades para cautelar o vigilar el proyecto del Museo de la Memoria.
“Fue una reunión privada a la que asistí a título personal. No fui en representación de nadie. En la reunión le dije que me parecía un grave error rechazar la posibilidad de contar con un Museo de la Memoria”, señaló el escritor.
Recuérdese que Vargas Llosa, a través de su columna “Piedra de toque”, criticó el rechazo del gobierno peruano a una donación alemana para la edificación del Museo de la Memoria. Asimismo, su firma fue una de las primeras en un memorial de intelectuales peruanos que estaban a favor de la donación para el museo.
En la cita, según el escritor, le dijo a García que la vida peruana había padecido el sufrimiento de la guerra interna en el Perú en todos los planos de la sociedad, y que es bueno tener siempre presente lo que ocurrió en nuestro país.
En ese sentido, agregó que es bueno un museo dedicado a recordarnos esa tragedia, sobre todo para que no vuelva a repetirse.
Un museo de consenso
“Sendero Luminoso inició esta guerra, pero también las fuerzas de la legalidad cometieron abusos. Por eso, para que esto no vuelva a repetirse, es importante contar con el Museo de la Memoria”, comentó el escritor a este diario.
“Fui a hablarle al presidente de ese deseo, que también es iniciativa del alcalde Salvador Heresi y Lourdes Flores Nano. Es decir, es un deseo manifestado por personas de distintas posiciones políticas. No se puede desairar ese recurso (donado por Alemania)”, dijo Vargas Llosa.
“Es cierto, en este tema existe mucha susceptibilidad. De la muestra de la Comisión de la Verdad y Reconciliación se ha dicho que las víctimas que se presentan son más de un lado. Para evitar aquello, el Museo de la Memoria debe ser más amplio y presentar las víctimas de todos los lados. No deben acentuarse las víctimas de un solo lado”, acotó el autor de “La casa verde”.
El escritor dijo a La República que la muestra “Yuyanapaq” sería el punto de partida para ese gran recordatorio que será el Museo de la Memoria.
Vargas Llosa refirió finalmente que el presidente García aceptó la propuesta del museo y que incluso le solicitó sugerencias de tres o cuatro personalidades para cautelar y vigilar el proyecto del museo.
El dato
Testimonio. El canciller Antonio García Belaunde declaró a la agencia Andina que el escritor Mario Vargas Llosa planteó la creación de un museo que fuera el testimonio de los años de horror e insania que provocó Sendero Luminoso, tomando en cuenta ciertas iniciativas como la del alcalde de San Miguel, Salvador Heresi, así como las declaraciones del presidente García en el sentido de que ese museo fuera amplio e inclusivo. Vargas Llosa hará llegar formalmente su planteamiento en los próximos días.
“Ha sido un desliz que ya ha rectificado”
Consultado sobre las polémicas declaraciones de Alan García acerca del poder que tiene el presidente para evitar que resulte elegido el candidato que no sea de su agrado, y que él lo había demostrado (en supuesta alusión a lo que habría sucedido en 1990, cuando el primer gobierno del Apra hizo todo lo posible por evitar que el escritor llegue a Palacio de Gobierno), el autor de La fiesta del Chivo sostuvo que el mandatario “se fue de palabras”. “Ha sido un desliz –puntualizó–, tanto que el Presidente se preocupó en rectificarse casi de manera inmediata”.
Asimismo, Vargas Llosa reafirmó los sentimientos expresados por otros opositores al señalar que “todos los peruanos deseamos un proceso electoral libre, limpio y democrático”. Por otro lado, aseguró que en la reunión con García no se dijo una palabra sobre las elecciones del 90. “No hablamos nada al respecto. De eso ya pasaron 20 años. Yo he escrito un libro sobre esa experiencia (El pez en el agua) y todo está cerrado”, enfatizó. (Edición impresa La República)
