La ciudad de Atalaya (Ucayali) se encuentra sitiada por la huelga indefinida que acatan los indígenas de la etnias Asháninkas y Yines de esta provincia desde el pasado 13 de abril.
Desde las 03:00 horas, centenares de nativos mantienen rodeados las sedes de la totalidad de instituciones públicas como la Agencia Agraria, la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) y el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA).
De igual modo, en los exteriores del Banco de la Nación (BN), el Juzgado Mixto de Atalaya y el Ministerio Público se observa a cientos de aborígenes que impiden el ingreso de los trabajadores de cada entidad.
En tanto, las fuerzas del orden se mantienen al margen de las protestas: apenas se observa a una veintena de policías y otro grupo de casi cien efectivos de la Marina de Guerra, mientras los manifestantes superan las dos mil 500 personas.
Esta tarde, se llevó a cabo una marcha multitudinaria que culminó con un mitin en el frontis de la municipalidad provincial, donde fue notoria la participación de pobladores mestizos.
Mientras tanto, otros mil nativos permanecen apostados en la pista de aterrizaje del aeropuerto local, donde se niegan a permitir el traslado de enfermos a Pucallpa.
(Con información de la Coordinadora Nacional de Radio)