Julia Pace. AP/
En una de las más extensas respuestas hasta ahora a los delitos con armas, el presidente Barack Obama se manifestó el miércoles a favor de tener más control en su venta, pero indicó que también buscará un consenso nacional para combatir la violencia.
Agregó que la responsabilidad de reducir el derramamiento de sangre también radica en los padres, vecinos y maestros para asegurar que los jóvenes "no tengan ese vacío dentro de ellos".
Luego de seis días del ataque a tiros en un cine en Aurora, Colorado, que dejó 12 muertos, Obama prometió trabajar con los legisladores de ambos partidos para detener la violencia, no solo las masacres repentinas que han plagado a la nación sino al constante crimen urbano que ha costado tantas vidas de jóvenes.
"No debemos dejar piedra sin voltear y reconocer que no tenemos una misión más importante que mantener seguros a nuestros jóvenes", declaró el mandatario en un discurso en la Liga Nacional Urbana.
"SENTIDO COMÚN"
Obama pidió que se incremente la revisión de antecedentes a personas que quieren comprar armas y elevar las restricciones para evitar que las personas con problemas mentales las adquieran. Agregó que esos pasos "no deben ser controvertidos, deben ser de sentido común".
"Debemos entender que cuando un niño dispara contra otro existe un hueco en su corazón que ningún gobierno pude llenar", precisó. El discurso de Obama representó la conclusión de un viaje de 4 días que comenzó el domingo en Colorado, donde visitó a los sobrevivientes de la masacre.
Para Obama, el discurso ante la Liga Nacional Urbana fue un acercamiento necesario a un bloque electoral que lo respalda abrumadoramente pero que ha soportado gran parte de la crisis económica.
Clave
Un grupo de asociaciones de policías de EEUU se sumó al pedido del presidente Barack Obama y solicitó endurecer la legislación respectiva a la venta de armas en el país, para evitar masacres como la del cine de Colorado. Las entidades policiales quieren que se restrinjan por ley las posibilidades de comprar armas con cargadores de alta capacidad.
En cifras
12 muertos dejó la masacre.
8.000 dólares en armas gastó el asesino de Colorado.