Turismo
Loading

Lambayeque

lambayeque-recorrido-por-canaris-penachi-e-incahuasi-05.jpg

Música réquiem por la música tradicional. Recorrido por Cañaris, Penachí e Incahuasi. Desde hace dos años, un grupo de investigadores peruanos viene estudiando la música tradicional de las sierras de lambayeque, con el apoyo de la PUCP y del INC. Fotos

Texto y fotos de Juan Rivera Andía.

La música en la sierra de Lambayeque –única por sus instrumentos y cantos– parece estar “disolviéndose en el aire”. La carretera que ahora la comunica con las ciudades ha incrementado el consumo de los discos compactos y de DVDs “piratas” con música muy diversa: la “tecnocumbia”, la salsa, el ballenato, el huaino, el tecno, el reggaetón, el pop... Todos estos ritmos están usualmente representados por grupos y cantantes de otras provincias del Perú y, sobre todo, del extranjero.

Recuerdo, por ejemplo, que uno de mis colaboradores más entusiastas en la grabación de música tradicional, que realizábamos para el entonces INC, me dijo sin rodeos que le gustaba mucho la música de un conocido grupo británico de reggae. Recuerdo también que, una noche, días después de la grabación, uno de nuestros amigos allí, mientras conversábamos con su televisión satelital encendida, me mostró el modelo más sofisticado de los reproductores portátiles de música de Apple.

La utilización asidua de la radio es también notable en la sierra de Lambayeque. Casi no hay persona que no lleve consigo su radio personal, y más que noticias o comentarios, lo que escuchan es música: un repertorio de canciones, heterogéneo y repetido incesantemente. Escuchan las canciones que son populares hoy y también aquellas que lo fueron en las décadas pasadas.

Actualmente, hay tres radioemisoras con locutores y algunos programas en quechua y en castellano.

La nueva música se toca hoy, al mayor volumen posible, en cada uno de los rincones de la sierra de Lambayeque. Los hablantes de quechua llaman “el sonido” al conjunto conformado por un reproductor, unos altavoces, unos cables y un generador eléctrico.
Desde hace algunos años, han aparecido, además, “cantantes folclóricos” y “marcos musicales” que estilizan una parte de la música de esta región y que la mezclan y adaptan a los gustos que predominan en los medios populares nacionales.

Casi siempre con el apoyo de las municipalidades, que los seleccionan previamente en sus concursos, algunos de estos cantautores graban sus canciones en estudios citadinos. Según las encuestas realizadas, la inversión en instrumentos y equipo para uno de estos equipos puede ascender a casi S/. 5,000.00, lo que constituye sin duda un esfuerzo económico más que notable en la zona.

Ahora bien, no sería correcto pensar que este mundo lleno de innovaciones y exploraciones, constituye un espacio aislado de la “música tradicional”.

Las expresiones musicales son, de hecho, un espacio más para ese misterioso encuentro entre lo novedoso y lo de antaño. Así, durante las fiestas más importantes, hemos podido observar una curiosa imbricación de rituales y espectáculos, teñida de una fingida indiferencia mutua. Por un lado, frente y dentro de la iglesia, están los devotos del santo patrón, su fe en sus poderes terapéuticos, y la danza y la música tradicionales.

Por el otro, en el lado opuesto de la plaza, está el público del concurso municipal, los cantantes, los marcos musicales y los altavoces y jurados del concurso. Pero quizá lo más interesante esté en la vida cotidiana, donde puede observarse la filiación directa –y aparentemente sin conflictos– entre los intérpretes de la música tradicionales y de la nueva. En efecto, muchos de los hijos o nietos de los músicos tradicionales tocan ahora bajos u órganos electrónicos.

Estos jóvenes saben que sus padres y abuelos tocan unos instrumentos y una música que cada vez se escucha menos; y saben que ya no hay muchos otros que puedan hacerlo. Pero, por regla general, ninguno muestra interés en aprender este arte. Hay una brecha generacional muy marcada con respecto a las preferencias musicales y a los conocimientos para fabricar e interpretar ciertos instrumentos.

Comentar esta noticia

Enviar un comentario nuevo