Con una violenta represión, 50 policías pusieron fin a la celebración de más de 300 personas, por los carnavales en el distrito de Barranco. Sin aviso previo a los asistentes, los oficiales que llegaron repentinamente a las 10 de la noche formaron un silencioso bloque y los despejaron lanzándoles bombas lacrimógenas.
Fotos: David Hermoza
