Ernesto Guerrero.
Pasaron del bullying a la agresión sexual. Al menos eso es lo que afirma Albertina Peña, quien denunció ayer a 5 alumnos del colegio particular Jesús Redentor de Chorrillos por ultrajar, presuntamente, a su hijo de 11 años, tras someterlo a maltratos físicos y psicológicos durante un buen tiempo.
La madre, indignada, aseguró que las autoridades del plantel, pese a tener conocimiento del caso, ni siquiera han suspendido a los estudiantes implicados.
Debido a la gravedad del hecho, la titular de la 20 Fiscalía de la Familia, Jessica Rumay Vargas, acogió la denuncia e inició las indagaciones de rigor.
El pequeño Abraham Isaac, llorando, le contó a su progenitora las agresiones que padecía en la escuela. "Está traumado. Dice que desde el 2009, cuando cursaba el segundo grado de primaria, tuvo que soportar en silencio los abusos en el colegio. Ahora entiendo por qué bajó su rendimiento escolar y muchas veces no quería ir al colegio", señaló doña Albertina.
Médicos legistas que examinaron al menor confirmaron la violación. Por su estado anímico recomendaron someterlo a una terapia psicológica urgente.
Detectives de la comisaría de Villa Chorrillos, por orden de la fiscal Rumay Vargas, asumieron la investigación. Se sabe que el agraviado identificó a los presuntos agresores, quienes actualmente cursan el quinto grado de secundaria.
Los referidos adolescentes fueron citados ayer para rendir su testimonial en dicha sede oficial pero solo acudieron sus padres. Estos argumentaron que las autoridades del colegio no les habían dado permiso para ausentarse.
Según la versión de Abraham Issac, los 5 alumnos involucrados lo atacaron varias veces en los servicios higiénicos del segundo piso del colegio, ubicado en la avenida S an Felipe, Mz. L-1, lote 12, urbanización Villa Marina. Decenas de padres de familia, enterados del incidente, se agruparon ayer en el local para exigir justicia.
Claves
No es la primera vez que el colegio particular Jesús Redentor de Chorrillos se ve envuelto en un caso policial. El 8 de noviembre del 2010 murieron Joselyn Leiva y Joselyn Mendoza, alumnas del quinto de secundaria, al sufrir un accidente de tránsito en el Cusco durante un viaje de promoción, sin contar con permiso del Ministerio de Educación. Los promotores del colegio fueron enjuiciados.