Se trataría de un mito. Según los expertos, la tasa de etanol en la sangre depende exclusivamente de la cantidad ingerida de este alcohol. En las fiestas y bares, la gente empieza consumiendo un tipo de bebida alcohólica y decide experimentar con otras, posiblemente de mayor graduación, cuando se está ya en un estado eufórico.
Al día siguiente, la persona asocia su resaca con la mezcla de bebidas, en lugar de culpar al exceso de alcohol. Además, influyen factores psicológicos: hay experimentos en los que personas que creen haber ingerido bebidas alcohólicas, cuando en realidad se les ha servido copas sin alcohol, muestran signos de la embriaguez. (Con informacion de la revista ‘Muy’)