Camisea. Huelga indefinida en la región Cusco deja un muerto en su primer día. Estudiantes y obreros se enfrentaron a la policía. Los dirigentes de La Convención y Canchis acordaron continuar con sus movilizaciones. Fotos / Video
José Víctor Salcedo. Cusco.
Con bloqueos, movilizaciones y gresca se inició la huelga indefinida contra la exportación del gas de Camisea. La medida de lucha tuvo matices distintos en las provincias cusqueñas de La Convención, Canchis y la Ciudad Imperial.
La movilización de los estudiantes de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco (Unsaac) y los obreros del Sindicato de Construcción Civil y Artes Decorativas terminó en enfrentamiento con la policía. Más de 80 manifestantes respaldaron la huelga.
A golpe de las 12:30 horas, los manifestantes intentaron ingresar a la Plaza de Armas, donde se desarrollaba el Desfile Cívico Militar por Fiestas Patrias. Trataron de romper el cordón policial, lo que produjo el inicio de la gresca: los efectivos arremetieron contra obreros y estudiantes con sus varas de goma. Los agredidos respondieron con golpes de puño y patadas.
Durante la gresca fue capturado Silvio Chelquetuma Ramírez, estudiante de la facultad de Historia. Este fue conducido a la comisaría de Shapy. A los pocos minutos fue liberado gracias a la presión de los manifestantes, quienes hicieron un plantón en el frontis de la dependencia policial.
El desfile terminó de manera abrupta. Varias tanquetas y batallones del ejército ya no desfilaron. Las autoridades abandonaron raudamente el estrado a paso acelerado.
Reciben el aplauso del público
Los estudiantes y obreros se movilizaron, entre aplausos del público que asistió a ver el desfile, por la plaza cusqueña. Al final quemaron un muñeco en forma de rata con el nombre del ministro de Energía y Minas, Pedro Sánchez, y prometieron seguir respaldando la huelga en defensa del gas para todos los peruanos.
La jornada empezó muy temprano en provincias. Antes de las 4 am, decenas de manifestantes obstruyeron con piedras los puentes Arturo y Combapata en Canchis, dejando varados a unos 150 buses, además de vehículos particulares, que se dirigían de Cusco a Arequipa y a Puno, y viceversa. Permanecieron detenidos hasta las dos de la tarde. A esa hora el Comité de Lucha habilitó la vía.
Un muerto en Huyro
Pero no todo fue pacífico ya que en la provincia de La Convención la protesta se tiñó de sangre con la muerte de Julián Castillo Oviedo (35), quien murió aplastado por un árbol de más de 120 kilos cuando manejaba su moto en la comunidad de Huyro, distrito de Huayopata (a dos horas de Quillabamba).
El fallecido se encontraba con su esposa, Cristina Bustinza Sullca (30), en el momento de la tragedia. El fatal suceso se produjo cuando los pobladores de Huyro cortaban árboles para bloquear las vías con motivo de la huelga indefinida.
Marcharían a Machu Picchu
En la provincia de La Convención, donde se ubica el yacimiento del gas, la contundencia de la huelga alcanzó el 80%. Los comercios cerraron sus puertas y el Comité Central de Lucha encabezó una nutrida marcha por las arterias de la ciudad. Los gremios no descartaron la idea de dirigirse a Machu Picchu para impedir el acceso de los visitantes e incluso bloquear la vía férrea.
Óscar Torres Ramos, presidente del Frente de Defensa de los Intereses de Canchis (Fudic), refirió que esa provincia reafirmaba su compromiso con los intereses mayoritarios y rechazaba el obstinado interés del gobierno de exportar el gas.
Vicente Nina, integrante del Comité de Lucha de Combapata, lamentó que los gremios del sur no hayan acatado la medida de protesta. “Ya no podemos permitir que este gobierno nos siga engañando y nos despoje de los recursos naturales regalándolos a las transnacionales”, anotó.
El dirigente invocó a sus pares de Espinar, Chumbivilcas, Acomayo y Canas a sumarse a la huelga para que el gobierno sienta que todos los cusqueños y no unos cuantos son quienes exigen el respeto de sus recursos naturales.
Alcaldes y dirigentes de Canchis y La Convención, tras coordinar en horas de la tarde, acordaron continuar con la medida de lucha.