Fexticum: unión de comidas, artesanías, música y belleza - foto 4

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Aniversario. Feria ha cumplido 40 años de creación que han permitido mostrar el arte y amistad de los monsefuanos. Toda una variedad para escoger y pasar las Fiestas Patrias.

Iván Vásquez Ponce

Chiclayo


Tortilla de raya bien frita con su limoncito y yucas fritas, cebiche mixto con pulpito; para asentar, una fuerte y gaseosa chicha de jora o de pata de toro; como postre un dulce de membrillo o mango ciruelo, y el que quería podía comer los panes parroquianos, azucarados y rellenos con dulce. Este era uno de los menús que se ofrecieron en el Fexticum 2013.

La Feria de Exposiciones Típico Culturales de Monsefú (Fexticum) ha cumplido 40 años desde que en julio de 1973 fuera fundada por el profesor Limberg Chero Ballena, evento que reúne durante las Fiestas Patrias lo mejor de la cultura y tradición de la Ciudad de las Flores, que evoca su pasado mochica.

En esta celebración se busca mostrar lo mejor de la rica herencia gastronómica, artesanal, agrícola, ganadera y religiosa de la comunidad y mantenerla presente en las generaciones futuras. La característica fundamental del evento es la capacidad de brindar que cada poblador muestra en el plato que ofrece, el sombrero que remata, el juego que comparte, el baile que invita, la danza que muestra, el pan que regala y la fe que profesa.

Las crónicas dicen que este pueblo, anfitrión, dadivoso, bondadoso se empobrecía en su riqueza. “Disculpe Ud. la pobreza”, decían los monsefuanos a los invitados, después de haberlos atendido con pepián de pava, boda de pato, sudado de lifes, variadas orquestas y asentativos de hasta 14 sabores de chicha.

Ayer en el parque principal de Monsefú se realizó la exposición de potajes, entre los cuales estaban la causa monsefuana, la cabritada, el cuy con papas, el chicharrón con mote, las panquitas de life, la causa limeña con palta, todo preparado por escolares y padres del Colegio Federico Castro, quienes explicaban cómo los habían elaborado.

Previamente hubo un recorrido por la feria: puestos con variedad de chichas (de membrillo, de níspero, siete sabores, etc.), manteles blancos bordados para mesa y secadores, carritos, mesitas y roperos de madera para el juego más creativo de los niños; alcancías de diversas formas, hamacas, ponchos, blusas y los clásicos azucareros con el nombre de Monsefú.

Y es que el arte también la expresaban las manos de sus artesanos, en joyas de filigrana, en muebles tallados singularmente, en fajas, alforjas, y en arreglos de flores de mil aromas. Estaba la sazón perfecta de sus mujeres en la variedad de sus comidas; la exquisitez de sus 44 sabores de chicha, famosas en todo el Perú, por su conocida “de ocho días”, o la de “4 ó 5 tumbadas”.

Días antes, y con presencia de la alcaldesa Rita Ayasta y autoridades distritales se había inaugurado la feria, se habían presentado las diferentes categorías de marinera, se eligió la Señorita Fexticum 2013 entre más de una docena de bellas candidatas, y también se había aprovechado para anunciar los trabajos de mejoramiento del ornato de la ciudad y las obras de envergadura que necesita Monsefú. 

Transporte y seguridad

Los precios en combi, colectivo y taxi están normales. 2, 3 y 20 soles, respectivamente. El paradero está ubicado a un costado del centro comercial Real Plaza.

La municipalidad y comisaría de Monsefú han asegurado la vigilancia permanente para los visitantes, conjuntamente con las juntas vecinales.   

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