A cinco se elevó el número de policías muertos tras una emboscada de narcoterroristas en Huánuco con el desceso del suboficial Martínez, que se encontraba herido de gravedad, según confirmó la comisión de Defensa del Congreso.
Así lo corroboró el congresista Edgar Núñez, presidente de la Comisión de Defensa. Iinvestigadores policiales señalaron que la emboscada fue una venganza por la muerte del líder senderista Epifanio Espíritu Acosta, alias "JL", quien fue abatido hace exactamente un año atrás.
Otra hipótesis es que el ataque haya sido una venganza por la reciente incautación de un cargamento de droga y combustible a una banda de narcotraficantes.
Otros cuatro policías compañeros de Martínez murieron el miércoles tras ser emboscados por narcoterroristas cuando se desplazaban en un convoy por una carretera de la localidad de Tingo María, a 320 kilómetros al noreste de Lima. Tres agentes resultaron heridos.
El presidente Alan García señaló en la víspera que se advierte la presencia de cárteles mexicanos involucrados en la producción de droga en la selva, por su parte el titular de la PCM, Yehude Simon, ha anunciado que en las próximas semanas el gobierno presentará un plan nacional contra el narcotráfico y el terrorismo.
El feroz ataque, que fue perpetrado con granadas caseras y ráfagas de metralleta, es el segundo ocurrido en 10 días contra la policía. El 16 de noviembre pasado, tres policías murieron emboscados por presuntos narcoterroristas en la localidad de Luricocha, departamento de Ayacucho, a unos 320 kilómetros al sudeste de Lima.
Las autoridades denominan narcoterroristas a remanentes del grupo subversivo Sendero Luminoso que se han aliados a los narcotraficantes que operan en la selva peruana, a los que brindan protección a cambio de dinero.