Los Gobiernos de Chile y Perú elevaron el tono en el enfrentamiento por el incidente provocado por las declaraciones del jefe del Ejército peruano contra los chilenos.
Así, la tensión amenaza con escalar tras la cancelación del viaje que tenía programado el ministro de Defensa peruano a la nación vecina.
El ministro de Defensa de Perú, Ántero Flores-Aráoz, suspendió la visita que tenía previsto hacer el próximo lunes después de que el Ejecutivo chileno considerara que no era "oportuno" realizar en estos momentos, algo que Lima a su vez consideró "descortés".
Ante esta nueva información el Gobierno de Chile urgió a Lima llevar a cabo la medida contra Donayre, y su canciller, Alejandro Foxley, expresó que estaban "a la espera de que el Gobierno de Perú cumpla lo que dijo, que es que este general va a ser retirado como comandante en jefe del Ejército".
Esta declaración, a su vez, sentó mal en Lima, y Flores-Aráoz replicó que "las determinaciones que tome Perú o pueda ya haber tomado el presidente de la República no van a ser de modo alguno apresuradas porque alguien lo pida desde el exterior".
El canciller peruano, José Antonio García Belaunde, fue más allá y aunque reiteró que "nadie en Perú está de acuerdo con esas expresiones" de Donayre, las presiones de Chile para que se actúe contra él "hacen imposible que en este momento Perú adelante alguna decisión".
Después, el ministro portavoz del Gobierno chileno, Francisco Vidal, declaró que su Ejecutivo "no estima oportuna la visita a nuestro país del ministro de Defensa del Perú", al que anteriormente había invitado a visitar la sexta edición de ExpoNaval-2008, en Valparaíso.
"El Gobierno de Chile esperaba que el pase a retiro del mencionado funcionario peruano tuviera un efecto reparador y no fuera la consecuencia de una decisión administrativa prevista con antelación", recriminó Vidal.
"La historia y tradición de Chile es siempre mantener y perseverar las mejores relaciones con los países vecinos, pero hay ocasiones en que hay que decir 'no'", agregó.
Instantes después, García Belaunde anunciaba desde Perú la cancelación del viaje de Flores-Aároz "para evitar susceptibilidades y manifestaciones que pudieran exacerbar los ánimos".
Y, aunque aseguró que había tomado esta decisión horas antes de las palabras de Vidal, el canciller calificó de descortés al Gobierno chileno.
"La verdad que cuando le retiran la invitación no se es muy cortés, pero tampoco se trata de enseñar buenos modales", afirmó.
Después de eso, trató de rebajar el tono al asegurar que, pese a que las declaraciones de Donayre fueron "muy infelices", tras las excusas peruanas, la situación "debió terminar ahí" y se mostró confiado en que "las cosas volverán a su estado normal".
