¿Quiénes vigilan nuestras fronteras? Es esa la pregunta tras un informe presentado por el programa Punto Final. Y es que la situación en las fronteras entre Piura y Tumbes es desoladora.
Comisarías sin estructuras adecuadas, policías que no se dan abasto para poder vigilar los terrenos limítrofes, lo cual se convierten en puntos ciegos.
Por si no fuera suficiente, el contrabando impera en dichas zonas, y en la que se puede encontrar hasta municiones.
Además de esa situación, el calor que soportan los pocos policías que se encuentran en una especie de comisaría es devastador; los más de 25 grados de temperatura que deben soportar hace que el ambiente se vuelve totalmente inhabitable.
Lo otro, y de lo que se habla mucho, es la razón por las que los que ranqueados narcotraficantes pueden ingresar al Perú como Pedro por su casa. A ello se le suma el tráfico de personas, más que nada niños, que no deja de ser un problema que aquejan siempre a nuestras autoridades y a la población.