Un estadounidense se prendió fuego y falleció en un centro budista abandonado en el noroeste de India, donde dejó un recado enigmático en el que culpaba de su muerte a los “incidentes crueles” ocurridos en este país y Estados Unidos.
Aldeanos encontraron los restos calcinados de Jeff Knaebel, de 71 años, en un sitio de meditación en el estado de Rajastán, afirmó el comisario de la policía, Mohan Singh.
En el mensaje que dejó, Knaebel solicitaba que solo la policía se encargara de sus restos, y 1,000 dólares que estaban en una bolsa fueran repartidos entre los pobres. En el documento no se explicaron los motivos de este proceder. (AP)
