El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) trasladó a 120 internas del penal de mujeres de Chorrillos a diferentes cárceles del país con el fin de reducir el hacinamiento de dicho recinto carcelario.
"El traslado fue necesario porque la infraestructura del ex penal de Santa Mónica había sido proyectada solo para 450 personas y, sin embargo, hasta el pasado viernes 27 de enero, ya superaba las mil internas", señaló el presidente del Inpe, José Luis Pérez Guadalupe.
Con esta operación el número de reclusas en dicho establecimiento penitenciario se redujo a 980 personas, permitiendo que la seguridad en el interior del centro sea mucho más manejable para le personal que labora en el mismo.
Según las primeras informaciones, 110 reclusas fueron trasladas en medio de estrictas medidas de seguridad al penal de Virgen de Fátima mientras que el resto ingresó a recientes de Huaraz, Ica y Chimbote.
