Nicole Winfield. AP
El Vaticano reformó su ley del 2010 contra el lavado de dinero, debido a que los inspectores de Europa descubrieron que incumplía en algunos aspectos las rigurosas normas de la región sobre el combate al financiamiento del terrorismo.
La nueva legislación –de la cual The Associated Press obtuvo una copia– estipula que el Vaticano debe crear una lista de organizaciones terroristas con base en el registro de las Naciones Unidas, y también ha de establecer acuerdos con otros países para compartir información financiera.
Las autoridades vaticanas han realizado esfuerzos durante varios años para cumplir las normas europeas sobre el blanqueo de capitales y la financiación al terrorismo con la intención de sacudirse la imagen de paraíso fiscal empecinado en el secreto. Deberá también incorporarse a la llamada "lista blanca" de naciones que persiguen el fraude fiscal.
La gestiones del Vaticano para estar en la "lista blanca" tomaron más fuerza después de que en septiembre del 2010 los fiscales de Roma confiscaron 30 millones de dólares y comenzaron a investigar a dos de los más prominentes banqueros del pontífice en relación con un presunto plan para lavar dinero.
El dinero fue luego restituido y no se han presentado acusaciones, aunque el presidente del Instituto para Obras Religiosas (IOR), del Vaticano, y su principal subalterno son todavía investigados.
En diciembre del 2010, el Vaticano develó su primera serie de medidas con la aprobación de una ley contra el lavado de dinero.
