Una victoria del Rayo Vallecano sobre el Barcelona bastaría para que el Real Madrid se convierta en el campeón de la Liga española. Hoy, los dirigidos por Mourinho golearon al Sevilla por 3-0.
Cuando aún se sentía en el estadio Santiago Bernabéu la decepción en el madridismo por un nuevo disgusto europeo, el Real Madrid tiró de orgullo para levantarse con rapidez y dar un nuevo paso tan firme hacia el título como el resto del campeonato liguero. Ganar la Liga es el mejor antídoto. Poner fin a la hegemonía de su gran rival. Uno de los grandes objetivos de Mourinho.
Los goles vinieron a través de Cristiano Ronaldo a los 19’ y Benzema a los 48’ y 52’.
Con el depósito en reserva tras una temporada con pocas rotaciones del técnico portugués y en una semana en la que el desgaste ante el Bayern fue máximo, con prórroga incluida, no fueron argumentos suficientes para realizar cambios. Solo uno, pero de concepto y tan importante, que propició la recuperación del balón. (Con información de EFE).