El ministro de Salud, Óscar Ugarte, afirmó hoy que la aplicación del aborto terapéutico, cuyo protocolo estará listo en unos dos o tres meses, será decidida por juntas de médicos en función de su autoridad científica, en los diferentes centros de salud del país.
Señaló que la normativa que establece la legalidad del aborto terapéutico, establecida en el Perú en el año 1924, no precisa la potestad de un determinado profesional para proceder a esta práctica.
“Es por eso que tiene que haber una junta médica y científica que establezca la necesidad del aborto terapéutico de acuerdo con las condiciones de salud de la madre”, indicó el funcionario.
Aclaró que la carencia de un protocolo sobre el aborto terapéutico abre la posibilidad de un “margen de aplicación imprecisa” de la norma al respecto. “Por eso se necesita que esto esté reglamentado”, agregó, en diálogo con CPN Radio.
Tras recordar su intervención en la Conferencia de Mujeres Líderes sobre reducción de la mortalidad materna, realizada el jueves pasado, Ugarte dijo que su sector ha trabajado en la elaboración de un documento con los procedimientos que deben seguirse para la aplicación del aborto terapéutico en el país.
El artículo 119 del Código Penal de 1924 establece la legalidad del aborto terapéutico e indica que los profesionales médicos que la practiquen no recibirán ninguna sanción por ser el único medio para conservar la salud y la vida de la gestante.
Con la implementación del referido protocolo médico, los profesionales podrán ejecutarla sin las dudas o el temor que, en algunos casos, tenían ante la ausencia del protocolo.
Reducción mortalidad infantil
En otro momento, el titular del sector Salud señaló que las cifras de mortalidad infantil en el país se han reducido considerablemente gracias a las políticas sociales que ha emprendido el ministerio y el gobierno en su conjunto.
Destacó que programas como las denominadas casas de espera, que albergan a gestantes que están por dar a luz, así como la ampliación del Servicio Rural y Urbano Marginal de Salud (Serums) han permitido avanzar en la reducción de la mortalidad infantil y materna.
