En todo Mauritania, país de la costa oeste de África, la hepatitis B afecta a la quinta parte de la población. Este mal está tan descontrolado que hay unas 3500 muertes cada año, según el Gobierno.
La tasa actual ha subido, según el ministerio de Sanidad. En poco tiempo la tasa de pacientes pasó del 10 al 20 % de la población y hoy en día hay medio millón de personas con el mal.
Sidi Ali uld Sidi Bubacar, secretario general del ministerio, dijo que su gobierno aplica desde 2004 la vacuna contra la hepatitis B de forma gratuita y voluntaria, dentro de su Programa Ampliado de Vacunas, además de lanzar numerosas campañas de sensibilización para establecer prácticas de prevención entre la población.
A pesar de las vacunas el mal sigue expandiéndose en el país. Allí las medidas de prevención más eficaces están la protección en las relaciones sexuales, el cambio obligatorio de toda aguja dérmica o hipodérmica ya utilizada y la prohibición de compartir todo tipo de objetos cortantes. (Con información de EFE)