Júbilo. Miles gozaron con Gran Parada Militar realizada en la Avenida Brasil. Siete delegaciones del Unasur participaron en el desfile. Caballería, tanques y maniobras de nuestros soldados se ganaron las palmas de los asistentes.
Jorge Cerda.
El amor por el Perú no tiene fecha de vencimiento. No importa que sea el 190º aniversario patrio, se trata de un sentimiento que siempre conlleva a algo nuevo. Como la Gran Parada Militar, que aparte de tener por primera vez al presidente Ollanta Humala y a su esposa Nadine Heredia en el estrado principal, contó con la novedad del desfile de siete destacamentos históricos de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
Fue luego del saludo previo y el canto a una sola voz del himno nacional, a eso de las 10: 00 am, cuando el azul y blanco de los uniformes y la marcha de cada miembro de la delegación argentina generaron los primeros gritos de la platea.
Con similar acogida, continuaron los batallones de Bolivia, Brasil, Chile, Colombia , Ecuador y Venezuela. En ese tramo, el presidente del Congreso, Daniel Abugattás, se retiró por una descompensación en su salud, que ya superó.
Deslumbraron por tierra y aire
En tanto, entre las Fuerzas Armadas del Perú, a ritmo de “Victoria, Victoria...”, destacaron los Héroes del Cenepa, secundados con similar intensidad por otras compañías, como la del Colegio Leoncio Prado, que mostró una sincronía uniforme en cada movimiento.
Y todo a ritmo de una banda musical mixta, entre la PNP y las FFAA. La cual acompañó con mucho fervor el paso firme de las unidades históricas de la Policía, así como el Comando Especial Chavín de Huántar. Sin embargo, fue recién cuando nuestra Fuerza Área apareció que los presentes quedaron boquiabiertos. La FAP no solo marchaba con pulcritud y cantaba con vehemencia a la patria, también se valió de aviones A-37 para surcar el cielo y llenar de sorpresa y orgullo a todos los asistentes.
Verdaderos salvavidas
Asimismo, destacaron las unidades de la Marina de Guerra del Perú, como el Comando de Anfibios, la Escuela Naval, entre otros, que llenaron de entusiasmo a niños y familias enteras con su coraje marcado a lo largo del pavimento de la avenida Brasil.
Del mismo modo, el ejército peruano sorprendió con una lluvia rojiblanca de banderas peruanas, sostenidas por cada escuadrón al marchar. Las Unidades de Rescate de la Policía no fueron ajenas a la celebración popular. La UDEX, el SUAT, la Policía Montada, los rescatistas y sus canes especialistas, también se ganaron el respaldo de la gente y de los altos funcionarios.
Se lució maquinaria bélica
Por último, dejaron buena impresión los tanques, cuyos cañones apuntaban de un lado a otro, como el espectáculo aéreo en helicópteros y la Caballería con los Húsares de Junín, que era seguida de trabajadores encargados de limpiar la suciedad de los caballos. Y como el Perú somos todos, también fueron aplaudidos.
