Desde tempranas horas de la mañana, los preparativos para la Gran Parada y Desfile Militar no se hicieron esperar. Muchos ciudadanos se reunieron al amanecer para tomar los mejores asientos de la tribuna y disfrutar del espectáculo patrio.
Sin embargo, no todo se llevó a cabo de manera ordenada y muchos se quedaron lejos de disfrutar el día por discutir con las fuerzas del orden, quienes no podían controlar al gran número de asistentes que se peleaban por un solo asiento. Algunos no tuvieron otra opción más que permanecer de pie durante el evento.
Quienes se llevaron el premio mayor con el Desfile Militar fueron los vendedores ambulantes, quienes ofrecían gelatinas, papa con huevo y yuquitas fritas que estaban al precio de un nuevo sol.
De esta manera, la Parada Militar estuvo llena de anécdotas y pasajes coloridos protagonizados por el público asistente. (Fuente: América Televisión)
