Madrid es el Rey de España

Toque letal. Gonzalo Higuaín anota ante el intento de despeje de Víctor Valdés. El ‘Pipita’, que abrió el marcador, fue clave para el título del Real aunque luego falló en claras ocasiones.
Toque letal. Gonzalo Higuaín anota ante el intento de despeje de Víctor Valdés. El ‘Pipita’, que abrió el marcador, fue clave para el título del Real aunque luego falló en claras ocasiones.
Real maravilloso. El equipo de Mourinho se impuso 2-1 en el Bernabéu y se llevó la Supercopa en un partido para el recuerdo. Higuaín y Cristiano Ronaldo anotaron para los merengues, mientras que Messi descontó para el Barcelona.

Madrid/ Para tener la corona, hay que ganarla. Sufrir también, sentir como cada segundo que falta para el pitazo final es una eternidad. Como cada ataque rival parece que llegará como una avalancha llena de jugadores. El Real Madrid es el nuevo rey de España con todos los honores y le quita el galardón a su archirrival, el Barcelona, que fue sometido a un pressing asfixiante en el primer tiempo jugado en el Bernabéu donde los merengues sacaron la ventaja para gritar campeón.



Una lesión en el calentamiento de Dani Alves complicó el panorama para Tito Vilanova que tuvo que improvisar a Adriano por la banda derecha, donde fue una puerta abierta para un Cristiano Ronaldo inspirado que dejó de ser una figura de publicidades de champú para convertirse en la gran estrella que guíe el camino victorioso del Real Madrid. En una semana pasó de ser el villano al héroe que pedía hasta el mismo Mourinho que mandó una advertencia en la previa.



“Ganar la Supercopa para mí no es importante sino saber si lo que ocurrió con el Getafe fue ocasional o es un problema real de perfil psicológico de algunos jugadores o del equipo”, había dicho ‘Mou’ preocupado por no ganar ninguno de los tres primeros partidos oficiales de la temporada –incluido el duelo de ida de esta final– y dejaba entrever que no le importaba el título pero cuando el árbitro pitó, se le vio festejando. Una extraña forma de motivar a sus futbolistas que tuvieron un arranque de ensueño.



Ahogaron marcando desde la salida al Barcelona e indujeron a que fallen. Mascherano erró en un despeje y dejó que Gonzalo Higuaín defina a placer ante Víctor Valdés y adelante en el marcador al Real. El 1-0 era suficiente para ser campeón porque en el Camp Nou el 3-2 favorecía a los merengues por los goles de visitante pero tenían hambre de triunfo. La actitud había cambiado.



Siete minutos después, CR7 hizo un taco de lujo que lo acomodó para anotar el segundo gol cuando su disparo se desvió en el brazo de Valdés que tenía responsabilidad en este gol y también en el descuento de Di María en la ida, donde falló al tratar de salir jugando, el gol que sería el del título.



Adriano fue expulsado y con 10 jugadores, el Barcelona no cambió de libreto y se adueñó del balón. A punto de que acabe la primera parte, Lionel Messi descontó con un maravilloso tiro libre que encontró su camino por un lado de la barrera, imposible para Casillas.



El complemento fue una montaña rusa de emociones. Valdés fue exculpado de todos sus pecados al quitarle el gol a CR7, Higuaín y Khedira. Montoya pudo empatar el encuentro en los descuentos, Messi también pero el arco rival no fue su destino final. Esta vez la ‘Pulga’ no fue el salvador blaugrana.



Pasaron más de 1500 días para que el Real Madrid le vuelva a ganar en su cancha al Barcelona, justo en la definición de un título. Las estadísticas son solo una referencia y las rachas están hechas para romperse porque aunque Mourinho diga que no le importaba este título, lo ha festejado porque le recuerda a los merengues que pueden ganarle a los catalanes, un golpe anímico importante en el inicio de una temporada que no había empezado bien para ellos, mientras que para Tito Vilanova es un remezón en los cimientos del fútbol del Barza, que parece extrañar todavía a Guardiola.

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