Una turista eslovaca fue ultrajada por dos chamanes tras participar de un ritual de ayahuasca.
Al querer experimentar el poder de la bebida enteogénica, la mujer, quien iba acompañada de su pareja, se puso en contacto con los sujetos a través de Internet; estos mismos los invitaron a participar de un ritual en la comunidad 9 de octubre, Atalaya.
La turista se dio cuenta de la violación dos días después y acudió a la comisaría de la región para hacer la denuncia respectiva.