El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, abandonó hoy por un día las críticas a su predecesor, George W. Bush, al reencontrase ambos en la Casa Blanca para desvelar, entre bromas, emoción y algún dardo envenenado, el retrato oficial de este expresidente republicano.
Obama elogió el rescate bancario de la Administración Bush en 2008 y su política en seguridad nacional, en una acto poco habitual al reunir tres de los cinco presidentes estadounidenses vivos: el actual, su predecesor y el presidente George Bush padre.
"Después de tres años y medio en el cargo y más canas, entiendo mejor los desafíos que enfrentaron los presidentes anteriores, incluyendo a mi predecesor inmediato, el presidente Bush", apuntó Obama, quien suele criticar con vehemencia que heredó del Gobierno Bush una abultada deuda y la guerras de Irak y Afganistán inacabada. (Con información de EFE).