Sociedad
Loading

Relaciones intergeneracionales en la familia

DIRE300609ABUELITO.jpg

Las relaciones entre personas de diferente generación dentro de la familia y fuera de ella, son muy enriquecedoras para el desarrollo personal, social y afectivo de estas personas que participan en ellas.

¿Qué son las relaciones intergeneracionales?

Las relaciones intergeneracionales son aquellas que se establecen entre personas de distintas generaciones, que conviven en un mismo tiempo.

Las relaciones entre distintas generaciones en cualquier etapa de la vida resultan gratificantes, al tiempo que posibilitan el desarrollo integral de la persona.

Durante la tercera edad este tipo de relaciones se convierten en algo fundamental tanto desde la perspectiva de las redes sociales, como desde la perspectiva del apoyo social. De ahí la importancia que tienen las relaciones intergeneracionales en el desarrollo personal, social y afectivo de los ancianos, adolescentes o niños que participan en ellas.

Dentro de la familia

La familia, como grupo social, constituye uno de los recursos más importantes de la población mayor de 65 años. Los miembros de la familia son los encargados de proporcionar atención directa a los ancianos que sufren problemas de salud o un deterioro en su autonomía personal.

En el ámbito de las relaciones socioafectivas las funciones de la familia consisten en transmitir sentimientos de arraigo y seguridad, ofrecer sentimientos de capacidad, autoestima y confianza y proporcionar poyo social. Por consiguiente, cuando la familia no cumple como sistema de apoyo, la probabilidad de que sus miembros sufran desajustes afectivos, psicológicos y sociales es más elevada.

Los padres y abuelos no sólo pueden posibilitar la comunicación familiar sino que además influyen poderosamente en el desarrollo de las destrezas que permiten la comunicación y las relaciones interpersonales del niño en contextos más abiertos como la escuela o el grupo de iguales.

Relaciones padres-hijos

Al llegar a la ancianidad existe cierta probabilidad de que aparezcan limitaciones de diversa naturaleza en los padres.
Normalmente los integrantes de la familia son los encargados de prestar atención directa a la mayoría de los ancianos que sufren problemas de salud o un deterioro grave de autonomía personal.

Para los ancianos parece que lo más importante es el potencial de relación y ayuda, la conciencia de que existe una persona cercana en caso de necesidad, la cual proporcionará la ayuda concreta requerida, sea asistencia en una enfermedad, apoyo psicológico o relación social.

En la vejez es previsible una recuperación de la relación debido a las mayores necesidades de los padres, interviniendo los hijos para compensarlos con su atención y cuidado.

Relaciones abuelos-nietos

La abundancia cuantitativa de abuelos cada vez más jóvenes proporciona mayor oportunidad de relación.
Factores negativos para la relación son el incremento de la movilidad geográfica y la reducida fecundidad actual: existe menos nietos potenciales para entrar en relación con el número creciente de abuelos.

Los abuelos juegan un papel rico en la familia, asumiendo muchas funciones y participando en la dinámica de crecimiento del niño, creando lazos especialmente en el desarrollo de su afectividad y aprendizaje.

La cercanía de la vivienda, la disponibilidad de tiempo, la narración de cuentos, la transmisión de conocimientos e historias, ese contacto continuo y cercano produce un apoyo mutuo, enriquecedor para las dos generaciones.

La presencia del abuelo en ciertos momentos puede ser muy beneficiosa, si es capaz de aportar serenidad, ternura, y tiempo; convirtiéndose en un elemento básico de apoyo cuando aparecen problemas dentro de la familia.

Fuera de la familia

Los mayores tienen todo el tiempo libre para realizar actividades de cooperación intergeneracional voluntaria, como ayudar en proyectos empresariales de jóvenes, no realizando los proyectos, sino con el apoyo de orientación y acompañamiento en el arranque.

Este tipo de apoyo como la colaboración intergeneracional abuelos-nietos, niños y jóvenes-mayores tendrían grandes perspectivas de futuro, a medida que avanzamos hacia una cultura del ocio.

El trabajo se reparte más y las colaboraciones y aportaciones del voluntariado dan ese elemento específico de apoyo afectivo que jamás podrá ser incluido en un contrato de trabajo.

Las relaciones entre generaciones son solidarias, proporcionan ayuda en ciertos momentos vitales. Si se reconoce la necesidad de compensación entre generaciones y se educa a los jóvenes para practicarlas se fomenta la integración entre las diferentes edades y la reducción del conflicto social.

Comentar esta noticia

Enviar un comentario nuevo