Berlín. La República. El Hamburgo no para de sufrir. Ayer, cuando todo se prestaba para que el equipo porteño levantara cabeza y se alejara de los últimos lugares de la Bundesliga, solo pudo empatar 1-1 frente al Kaiserslautern gracias al gol salvador del peruano Paolo Guerrero.
El comienzo fue malo para el dueño de casa. Ya que a los 22' se quedó con un hombre menos debido a la expulsión del defensa serbio Slobodan Rajkovic.
Kaiserlautern se aprovechó de eso para mostrarse superior al Hamburgo y como resultado de ello, se puso adelante en el marcador a los 38' mediante Pierre De Wit. Desde ahí mantuvo el control del partido ante un asustado equipo local.
Pero Paolo Guerrero, ubicado casi como un solitario luchador, porque Jansen y Diekmeier no acompañaban mucho, se encargó de asustar al rival. El premio a su esfuerzo demoró, pero llegó. A los 65 minutos, de certero golpe de cabeza, anotó y evitó la caída de su equipo. El empate le permite al Hamburgo estar antepenúltimo, a solo dos puntos por encima del colero.