Columnistas
Loading

Las deudas a la Sunat

Se debió cobrar en su momento y no dejar que se embalse el problema.

Por Kurt Burneo

A inicios de esta semana la Sunat hizo público el inicio de acciones ante Indecopi para que se declare en situación de insolvencia a una docena de contribuyentes que en conjunto implican una deuda tributaria pendiente de pago por casi S/. 1,000 millones.

Pero esta suma es algo menos que la 13ava. parte del total de la deuda que podría aún ser cobrable por la Sunat, y por cierto a la vez esta deuda cobrable solo representaría el 27.6% del stock de deuda (S/. 48,156 millones) pendiente de pago al ente recaudador según información proporcionada por el actual jefe del ente recaudador. Sin embargo, al anunciarse públicamente la acción iniciada por Sunat (aunque no entiendo por qué no se explicita los nombres de las personas naturales y jurídicas de estos deudores), se han generado múltiples reacciones frente a estas obligaciones no cumplidas, primando en la opinión pública posturas a favor de que finalmente se efectivice el cobro de estas obligaciones, empero, creo que hay algunos elementos adicionales importantes involucrados en este tema. Intentaré referir algunos.

Antes que nada debo mencionar que en el Perú de hoy, si la gente paga impuestos, ello responde fundamentalmente a acciones coercitivas que vienen de la Sunat para el pago de estos; y ello porque en un país como el nuestro donde la mayoría de los ciudadanos no sienten que hay correspondencia entre la cantidad y calidad de los servicios que el Estado brinda (seguridad interna y externa, administración de justicia y provisión de algunos servicios básicos como educación y salud, regulación etc.) y los impuestos que pagamos, entonces la única manera de inducir a lo segundo es a través de acciones punitivas; quizás probablemente por ello, no es raro encontrar contribuyentes que estén a la caza de alguna oportunidad ya sea para pagar por debajo de lo que le corresponde (elusión) o simplemente no pagar sus obligaciones tributarias (evasión). En general considero que hasta que no haya un mínimo de correspondencia entre lo que pagamos los ciudadanos y los servicios gubernamentales que recibimos, la existencia de la tantas veces invocada Conciencia Tributaria es una utopía.

Entrando en materia, el pedido de la Sunat a la Comisión de Procedimientos Concursales del Indecopi para la declaratoria de insolvencia a estos 12 contribuyentes, pueden tomar varios meses para que esta Comisión se pronuncie, e incluso el fallo podría ser apelado ante otra comisión del Indecopi cual es la de Salida del Mercado; por lo dicho, si aún se persiste en el cobro coactivo de las deudas tributarias pendientes de pago, la efectivización de esta acción llevaría cuando menos alrededor de 6 meses.

Por otro lado, saliendo de la esfera de aspectos legales, el tema del cobro de estos impuestos acumulados, presenta dos planes de visualización: Uno primero de carácter ético, asociado a que si el común de los agentes pagamos nuestras obligaciones tributarias, esta obligación debería ser extensiva a todos sin excepción alguna. Pero la otra mirada a efectuarse con particular cuidado es que ahora que la economía peruana presenta un ostensible enfriamiento (menor producción, ventas, ingresos), el considerar los efectos macroeconómicos que podrían desencadenarse sobre el gasto (demanda) interno, dada la previsible contracción del ingreso disponible (y en algunos casos del patrimonio) en el sector privado resultante del pago de impuestos coactivamente realizado es particularmente relevante. En términos gruesos, el retiro del equivalente a casi 1,000 millones de soles del sector privado, incluso siendo por una sola vez, asumiendo como dadas la proclividad en este sector al gasto de consumo y a importar, tendría un efecto adverso neto sobre la demanda interna en la economía nacional (definida por la suma del consumo privado y público y la inversión pública y privada), puesto que es por demás evidente que el crédito suplementario que es la única manera de cómo operativamente se podrían incorporar en el presupuesto estos recursos cuando se recauden, tendría que ser aprobado por el Congreso en el 2010 en medio de campañas electorales para elecciones de gobiernos regionales y locales, donde con seguridad la distribución de estos recursos se dará en medio de una verdadera leonera, más aún considerando que justamente los gobiernos regionales y locales en el presupuesto de apertura del 2010 han visto recortadas las transferencias que recibían del gobierno central. Entonces, de acuerdo al contexto y operatividad descritos, existirá un claro rezago en el consumo e inversión pública que podría financiarse con los nuevos recursos recaudados, con lo cual el efecto contractivo sobre la demanda interna y el nivel de actividad estaría más que garantizado.

En suma, al igual que en el caso de las crisis financieras sucedidas en el Perú donde no pocas veces el Estado ha tenido que acudir al rescate de las instituciones grandes por el riesgo sistémico implicado, pareciera que se estaría configurando un contexto parecido que orientaría próximamente la acción del mismo en un sentido determinado para evitar efectos macroeconómicos indeseados; si no cómo entender la actitud actual de Sunat de hacerse de la vista gorda respecto a adeudos tributarios vigentes que tienen actualmente distintas instancias gubernamentales tales como gobiernos regionales y locales. En verdad, si se hubiese actuado con la oportunidad del caso en las crisis financieras con la supervisión oportuna y en el caso de los adeudos tributarios con la gestión adecuada de cobro en su momento y no dejando que se embalse el problema, no estaríamos en la situación que hoy comentamos.

Hay 11 Comentarios

Enviar un comentario nuevo

Kurt Burneo Kurt Burneo

Kurt Johnny Burneo Farfán (Lima, 1961) estudió economía en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Siguió una maestrías en la Universidad de São Paulo y en la Pontificia Universidad Católica del Perú ; y obtuvo un doctorado en Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Ramon Llull - ESADE .
Durante el gobierno de Alejandro Toledo , fue Viceministro de Hacienda del Perú , presidente del directorio del Banco de la Nación y director del Banco Central de Reserva del Perú .
Ha sido catedrático en diferentes universidades. Actualmente es director de la carrera de economía en la Universidad San Ignacio de Loyola , cargo que ejerce desde 2006.
Fue ministro De la Producción (28 de julio de 2011 – 10 de diciembre de 2011) durante el gobierno del presidente Ollanta Humala .