La Revolución no está en la Esquina

En los años 70 y 80, la izquierda peruana sobrestimó –con trágicas consecuencias– la posibilidad de un triunfo revolucionario. Treinta años después, la revolución se ha convertido en una obsesión de la derecha.   Algunos periodistas limeños hablan sin cesar de una amenaza comunista. Hace poco, en un debate público en San Marcos, Víctor Andrés Ponce dijo algo que me dejó estupefacto: que las condiciones en el Perú se parecen a las de Rusia en 1917, y que “la revolución está en la esquina”.  Ponce no está solo.

El temor de una revolución es bastante extendido en los sectores conservadores de Lima.

Dada la trágica experiencia con Sendero, el movimiento revolucionario más radical y sanguinario de la historia latinoamericana, este alarmismo no es difícil de comprender.  ¿Pero realmente existen condiciones revolucionarias en el Perú? ¿Podría una minoría radical tomar el poder y establecer una dictadura comunista?

La evidencia dice que no. Las revoluciones son eventos raros. Solo ocurren bajo condiciones especiales.  En el último siglo, las revoluciones han surgido bajo tres escenarios. El primero es una masiva insurrección campesina que ocurre simultáneamente con un colapso del Estado, causado por una derrota militar.  Esa fue la historia en Rusia y China.  Según mi colega de Harvard, Theda Skocpol (cuyo libro Estados y revoluciones sociales es conocido como el mejor análisis de las causas de las revoluciones), estas condiciones son difíciles de reproducir en el mundo actual porque pocos Estados son destruidos por la guerra y las sociedades son más urbanizadas (en América Latina, por ejemplo, una insurrección campesina no sería suficiente debido al poder de las ciudades).

El segundo escenario es una revolución anticolonial (como en Mozambique o Vietnam), donde la salida del poder colonial produce un colapso del Estado. Este escenario tampoco se puede reproducir en el mundo actual.

El tercer escenario es el colapso de lo que Juan Linz llama un “régimen sultanístico”, o una dictadura ultrapersonalista, en la cual la familia del dictador controla todas las instituciones importantes del Estado.

Ejemplos son Nicaragua bajo Somoza, la República Dominicana bajo Trujillo, Cuba bajo Batista, Haití bajo Duvalier e Irán bajo el Shah. (La fiesta del Chivo, por Vargas Llosa, describe muy bien el régimen sultanístico dominicano). Los regímenes sultanísticos son vulnerables a la revolución porque, cuando el dictador cae, las instituciones del Estado –que dependen totalmente del dictador– tienden a colapsar, creando un enorme vacío de poder. Pero, aun en estos casos, una revolución solo ocurre donde una fuerza revolucionaria construye una amplia coalición opositora que incluye los sectores urbanos y una parte de la clase media. Los revolucionarios en Cuba, Irán y Nicaragua fueron apoyados por grupos religiosos, pequeños comerciantes urbanos y hasta empresarios.

Estas condiciones no existen en el Perú. Primero, el régimen no es sultanístico sino democrático. Ninguna revolución en la historia ha ocurrido bajo democracia. Segundo, los grupos radicales carecen de aliados urbanos. Sin una pata firme en Lima, ningún movimiento revolucionario puede prosperar. Tercero, el Estado peruano es débil pero no está al punto de colapsar. Sin colapso del Estado, no hay revolución.  La evidencia empírica sugiere, entonces, que no existen condiciones revolucionarias en el Perú.   

Pero ¿podría ocurrir algo como en Bolivia, donde el gobierno fue tumbado por movilizaciones sociales, permitiendo la elección de Evo Morales? No creo. Había tres condiciones en Bolivia que no existen hoy en el Perú. Primero, había una gran infraestructura de organizaciones sociales (campesinas, cocaleras, sindicales, indígenas y vecinales), con un alcance territorial y una capacidad de movilización muy superior a las peruanas, que son organizaciones locales (rondas campesinas, frentes de defensa) o pequeñas y marginales (Patria Roja). Segundo, la movilización boliviana tuvo una fuerte presencia urbana, sobre todo en El Alto. En Lima, la protesta radical es casi inexistente. Tercero, en Bolivia el mensaje antisistema de Morales recibió apoyo mayoritario; en el Perú, el voto radical no supera un tercio del electorado (y casi no existe en Lima).  

Un análisis comparado sugiere, entonces, que las condiciones bajo las cuales triunfaron movimientos revolucionarios en otros países no existen hoy en el Perú. La derecha mediática está equivocada: la revolución no está en la esquina. (Vale la pena recordar que los que hoy hablan de la amenaza comunista nos decían hace poco que Humala iba a ser otro Velasco).

El miedo exagerado del radicalismo o el desorden son peligrosos para la democracia porque pueden justificar medidas autoritarias. En el debate de San Marcos un estudiante me preguntó –refiriéndose al Perú– si prefiero la oclocracia (gobierno de muchedumbre) o el autoritarismo. ¿Oclocracia? En Argentina en 2001-2002 hubo una ola de saqueos urbanos, meses de piquetes bloqueando carreteras en todo el país y marchas masivas que tumbaron dos presidentes; en México, después de las elecciones del 2006, cientos de miles de personas tomaron el centro del Distrito Federal por dos meses, bloqueando el tráfico y ocupando edificios importantes; el año pasado, Chile fue sacudido por una masiva y prolongada protesta estudiantil, con marchas de 200.000 personas, paros y la toma de cientos de colegios y universidades. Pero en estos países nadie habló de la necesidad de escoger entre oclocracia y autoritarismo. ¡En Lima se pinta un monumento durante una manifestación que no llegó a 20.000 personas y ya estamos ante el dilema oclocracia y autoritarismo!

La combinación de democracia y minería siempre aumenta la protesta, no solo en el Perú sino en todo el mundo (el politólogo peruano Moisés Arce está por publicar un libro sobre el tema). Y en una democracia con Estado débil y mucha desigualdad, va a haber aún más conflicto social. Interpretar esa realidad como una inminente oclocracia nos lleva por un camino autoritario. Mariella Balbi escribió hace poco que Cajamarca nos enseñó que el estado de emergencia ayuda a controlar la protesta. ¡Claro! Pinochet también ayudó a controlar la protesta.    

La democracia no es fácil de consolidar. Para echar raíces, las instituciones democráticas necesitan décadas. Y tienen que pasar por algunas tormentas fuertes. Si se opta por el orden autoritario cada vez que surge el conflicto social, la democracia no se va a consolidar nunca.

Hay 17 Comentarios
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02 de septiembre de 2012 | 22 hrs
escribe:

LA NEFASTA PRAXIS DE SENDERO CENTRADA EN EL TERRORISMO,GENOCIDIO,SECTARISMO Y ELIMINACION DE
MILITANTES DE IZQUIERDA AFECTÓ EL PROCESO REVOLUCIONARIO.
AHORA LA REVOLUCION CON BANDERAS ROJAS NO VA. LAN REVOLUCION CON BANDERAS INCAS SI VA.

21 de agosto de 2012 | 17 hrs
escribe:

No has condiciones para revolución en el Perú actual. Tampoco es una tranquilidad la situación política actual. La misión de politicólogo parece ser la de un mercenario político al servicio de una burguesía bruta y achorada, lo mejor de Levitsky. Construir democracia capitalista esta encaminada en el Perú actual pero si no se atienden o manejan adecuadamente las protestas sociales van a continuar asustando a la derecha peruana.

19 de agosto de 2012 | 19 hrs
escribe:

La razön por la cual un real peligro de dictadura (no revolución)comunista NO EXISTE en el Perú de hoy es que los comunistas NUNCA fueron revolucionarios en nuestro país, siempre fueron "colonos mentales" de modelos e ideas extrañas y exógenas a nuestra realidad sociocultural. Nunca tuvieron lideres con respaldo popular. Siempre fueron pequeños y mediocres repetidores de consignas mal traducidas y peor entendidas. Además, el Apra siempre les salió al frente.

19 de agosto de 2012 | 16 hrs
escribe:

INDEPENDIENTE DE TUS DESEOS O APRESIASIONES ACERCA D E LA REVOLUCION ESTA SE VA DAR, TUS AMOS , LOS DUENOS DEL PERU TIENEN UNA VORACIAD POR EL DINERO INCREIBLE,,,ASI LA DESIGUALDADES SIGUEN CRECIENDO Y NO TE PREUCUPES QUE LA REVOLUCION NO VA PEDIR PERMISO A NADIES PARA DARSE,,,ASI QUE ALISTA TUS MALETAS....

19 de agosto de 2012 | 16 hrs
escribe:

la derecha peruana agita ese anticomunismo barato tambien por una cuestion cultural, sienten que han perdido terreno tanto en elecciones como en otros ambito, como la MM Lima y el tema de la PUCP, y por ello busca simplemente reducirlo todo al simple esquema que todo lo que sea "izquierda" es comunismo, es patetico realmente pero asi es culturalmente la derecha mas retrograda, por eso ojo hay derechas y derechas

19 de agosto de 2012 | 16 hrs
escribe:

Victor Andres Ponce en San Marcos era un fanático comunista, ahora un fanático derechista. Que seriedad podría tener una persona con esa biografía.

19 de agosto de 2012 | 14 hrs
escribe:

Las revoluciones tambienm llegan cuando alguno de los actores comete o no ataca una mdida estupida . preguntenle a Maria antonieta y Luis XV de quien se decia bebian sangre de recien nacidos . El Rumor popular ante el abuso de pocos es el fosforo latente de prenderse y cuando la yesca se prenda la pradera quemara lo que se le ponga en frente

19 de agosto de 2012 | 13 hrs
escribe:

Excelente artículo. Pero comparar el estado de emergencia (contemplado en la constitución (79 ó 93)) con Pinochet es un poco exagerado. El problema del narcotráfico es mucho más agudo que el de una posible revolución roja. Aunque no nos vendría mal algunas revoluciones en varios aspectos.

19 de agosto de 2012 | 13 hrs
escribe:

Gracias a la mejora económica y construcción de infraestructura iniciada por Fujimori, que lamentablemente terminó en un proceso de corrupción, han disminuído las condiciones para una revolución. Aplicó lo que toda la izquierda decía que no hay que hacer..

19 de agosto de 2012 | 12 hrs
escribe:

El Sr. Levitsky obvia convenientemente a Venezuela y su "revolución bolivariana". El caso de Venezuela no encaja con la mayoría de argumentos que Levitsky usa para definir las causas de una revolución.

19 de agosto de 2012 | 11 hrs
escribe:

Interesante análisis. El Perú es un país que tiene un largo camino por recorrer para consolidar la democracia y esto se va a lograr conforme superemos los problemas que tengos y que son de muchos años.

19 de agosto de 2012 | 11 hrs
escribe:

Se dan cuenta que Humala, no resuelve ni uno de los mas evidentes problemas del pais? No sabe ni como entender ni que hacer con los problemas...! parece pato sin cabeza. Y todavia se da el lujo de asistir y promover "fiestas populares"; lo que demuestra que no entiende nada de lo que pasa. Siendo militar, todos pensamos que el problema de seguridad ciudadana seria resuelto....ni enterado. Que el problema del narcotrafico y los terrucos, NADA! al contrario,hay mas soldados muriendo!

19 de agosto de 2012 | 11 hrs
escribe:

los que se la llevan en el Peru, estan que se mueren de miedo, al ver la falta total de sustento a sus posiciones desiguales, y sus conciencias les hacen ver fantasmas en la noche y los consume el pavor de encontrar un amanecer mas justo que les corte sus priviliegios. la tarea por delante es convencer a las clases medias y a los tecnicos de que lado deben de colocarse.

19 de agosto de 2012 | 10 hrs
escribe:

Lo que hace la derecha mediática en USA es irresponsable y peligroso. De acuerdo a el reporte de asociaciones de drechos ciudadanos ésto ha contribuido a que en los últimos 4 años los grupos extremistas que promueven el odio racial y que se organizan en milicias hayan crecido casi 10 veces, de 149 en 2008 a 1274 el año pasado.

19 de agosto de 2012 | 10 hrs
escribe:

Lo que está haciendo la derecha mediática en el Perú es fiel copia de lo que viene haciendo la ultra-derecha mediática en USA, donde se le acusa a Obama todos los dias de ser un socialista-comunista combinado con nazi (sí, nazi)que busca un sultanato donde el poder resida en la gente de raza negra.

19 de agosto de 2012 | 09 hrs
escribe:

Pienso que Víctor Andrés Ponce no fue sincero (sino totalmente hipócrita) al señalar que temía una revolución. El era estudiante de San Marcos cuando las papas quemaban, y sabe a la perfección que lo existente ahora, que no despierta sino suaves temores, no tiene ni punto de comparación con lo que sucedía entonces. Un manipulador de quinta categoría, eso es lo que es Víctor Andrés Ponce.

19 de agosto de 2012 | 09 hrs
escribe:

Te falto agregar los porqués de la derecha peruana para azuzar el fantasma de la revolución y del comunismo en el Perú.
Y es muy simple la respuesta, la derecha, el fujimorismo, el militarismo, la oligarquiam, necesitan agitar el "terrorismo" para sacar su cuchillos largos, controlar el sistema (no ganan unas elecciones desde el 56)y por que les encantan la dictadura. La derecha peruana nunca fue democrática.

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Steven Levitsky Steven Levitsky

Steven Levitsky es un destacado politólogo con estudio en Ciencias Políticas por la Universidad de Stanford (1990) y un doctorado en la Universidad de Berkeley, California (1999).
Desde mayo de 2008, es profesor titular de las asignaturas de Government y Social Studies en Harvard University.
Se desempeña como consejero de dos organizaciones de estudiantes en Harvard University: la Organización de Harvard para América Latina, y el Proyecto de Harvard para el Desarrollo Sostenible; y, además, ejerce de Consejo Consultivo de la Asociación Civil POLITAI, dedicada a la investigación en Ciencia Política y Gobierno, conformada por estudiantes de la Pontificia Universidad Católica del Perú.