Cada gota cuenta

Los estudios especializados señalan que en las próximas décadas la humanidad, incluidos los peruanos, seremos afectados por una mayor necesidad de agua dulce y por una menor disponibilidad de ese elemento clave para vida.

Para 2030 se calcula que la población mundial llegará a unos 8.000 millones, lo cual traerá consigo más industrialización, más urbanización, y mayor demanda de alimentos. Se calcula que esta demanda crecerá en un 55 %. Todo eso elevará la demanda de agua dulce.

En estas mismas décadas, el cambio climático tendrá efectos muy críticos para nuestra  agua dulce. Uno de ellos es la ya conocida reducción de los glaciares. Otro es el de la cada vez más brusca alternancia de inundaciones y sequías. Nuestra región andina ya está siendo una de las más afectadas.

Una sociedad global o nacional gobernada por el interés común ya tendría que haber puesto la prioridad en la protección de sus fuentes de agua, en su uso para aplacar la sed y el hambre de los seres humanos, y en la mitigación del impacto del cambio climático.

Lo que tenemos, en cambio, son sociedades gobernadas por la lógica de la ganancia privada y del mercado, con mínimas regulaciones a favor del interés común. Eso explica por qué se dispara la industria de los biocombustibles, que quita tierras y agua a la producción de alimentos y los encarece.
Y también explica por qué en lugar de la protección de las fuentes naturales de agua, como las cabeceras de cuenca, se las arriesga o simplemente se las destruye, a ellas y a sus ecosistemas, mediante su entrega a la explotación minera.

Estas cosas, cuyo absurdo choca al sentido común de la gente, solamente pueden ser impuestas por los gobernantes electos en el marco de un cierto tipo de democracias oligárquicas. Estas reducen al mínimo, hasta casi desaparecerlos, a los procesos de opinión popular.

En ese tipo de democracias, la autoridad electa cada cierto número de años, acompañada de su entorno de ejecutivos, le dice al ciudadano crítico, activo y movilizado: no representas a nadie, en cambio a mí la  mayoría de tu especie ya me entregó su voluntad y yo decido por todos ustedes.

En tales democracias, un coro de medios de comunicación y encuestadoras dan crédito a la autoridad.

La opinión movilizada es desplazada de los medios por crímenes pasionales o por accidentes de tránsito. Y los temas que ella levanta, son escamoteados al modo que guste el dueño del medio o la encuestadora.

Así se explica cómo una marcha de sacrificio ha recorrido centenares de kilómetros en defensa del agua, desde  Cajamarca a Lima, y parecía no existir para el régimen político ni para la gran mayoría de los medios.

Con todo, la gente percibe que la cuestión del agua será una de las grandes causas legítimas de estos tiempos, en el Perú y en el mundo. Por eso, hoy, con la marcha ya en Lima, creo que serán muchos los que se sumarán a ella. Y mañana, políticos y medios tendrán que hacerle un lugar en sus agendas.

Hay 5 Comentarios
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12 de febrero de 2012 | 08 hrs
escribe:

El "modelo de desarrollo" del pais; es el impuesto por las grandes empresas, sostenidas por la television y los medios escritos. Pero poco a poco la verdad se esta imponiendo: este modelo es un capitalismo salvaje, depredador y profundamente antisocial. Para este modelo, no hay futuro, lo que importa es la ganancia inmediata. No importan los daños colaterales. El capitalismo chicha con la mineria informal, y la la gran mineria , se juntan en el desprecio a la naturaleza y a la poblacion.

10 de febrero de 2012 | 15 hrs
escribe:

Es verdad. muy pocas personas se interesan por cuidar el agua en la forma natural como nos la da la naturaleza. Es una pena leer criticas o insultos a las gentes que luchan por preservar la fuente natural de vida para todo ser viviente, incluidos nos humanos. Al agua hay que cuidarla que nos hará mucha falta en el futuro cercano. Siga adelante padre Arana y por supuesto Ud. Sr. Reyna.

10 de febrero de 2012 | 13 hrs
escribe:

mal de muchos consuelo de tontos...ummm

10 de febrero de 2012 | 11 hrs
escribe:

El problema del cambio climático o la falta futura de agua y recursos naturales no tiene NADA que ver con el tipo de sistema económico.
Durante la era de la Unión Soviética, por ejemplo, se llevaron a cabo actividades extractivas e industriales consideradas "sucias". En los años 60 y 70 el daño al medio ambiente, incluso, era más notorio que en Estados Unidos o Europa.
Y ni que decir de China con su explotación de carbón que es más sucia que en Occidente y América Latina.

10 de febrero de 2012 | 15 hrs
escribe:

La union sovieta estaba en carrera armamentista contra EEUU, ademas de que en esa epoca no se tenia una idea clara de un cambio climatico. China aduce que porque tiene que limitar su desarrollo si los problemas climaticos lo ha generado los paises desarrollados como EEUU y que no quieren firmar el protocolo de KIOTO. Consideran los Chinos, un intento de utilizar el problema climatico como una excusa para que EEUU se mantenga como amo del mundo instigando que los demas paises no se desarrollen.

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Carlos Reyna Carlos Reyna