Democracia minada

Richard Webb ha escrito un artículo en El Comercio bajo el título “Disciplina Social”.  Sostiene allí que en el Perú sufrimos un exceso de democracia y de capitalismo.

Webb asegura que el régimen político y el sistema económico necesitan de una mejor fiscalización de las libertades en ambas esferas.  En ambos existiría libertinaje y eso malograría su funcionamiento.
¿Hiperdemocracia? Recuerdo a los miles de soldados y policías tomando Cajamarca para frenar la protesta social. Al Primer Ministro llegando a esa ciudad con el comandante general del Ejército a su lado. Y al Presidente declarando el Estado de Emergencia.

Esas no son escenas que respalden la tesis de un exceso de democracia en el Perú. Al contrario, la nuestra parece una democracia escasa, necesitada del auxilio militar para sostenerse.

Los conceptos del artículo de Webb me traen a la memoria otro reciente en The Washington Post. Su columnista Harold Meyers  lo titula así: “La creciente tensión entre capitalismo y democracia”.

Se refiere sobre todo a Europa: a los ajustes de derechos sociales que está viviendo, a la ola de protestas, a la inestabilidad de sus gobiernos y a la propia crisis que remece a la Unión Europea.
Meyers apunta: “A lo largo del último año, el capitalismo se ha llevado buenamente la democracia por delante”.

El autor abunda: “Están surgiendo conflictos entre capitalismo y democracia por todos lados. Y puede que los europeos –y hasta los norteamericanos– tengan pronto que encarar una pregunta … ¿de qué lado están?”.

Las ideas de un cierto conflicto entre democracia y capitalismo no provienen solo del marxismo.

También la sostienen en el campo neoliberal. Huntington, Watanuki y Crozier la expresaron en 1975 en su mentado Informe de la Trilateral, que luego inspiró al Consenso de Washington.

Según ellos, la democracia, y algunos de sus elementos como la participación política o los derechos sociales, podrían no ser compatibles con una economía de libre mercado ni con la gobernabilidad.

Si eso se afirma para países de capitalismo desarrollado, nos toca preguntarnos por el Perú, cuyo capitalismo de sesgo extractivo tiene como principal bastión a la minería, un sector que exporta bastante pero distribuye poco e integra menos.

Acaso el sesgo extractivo de nuestro capitalismo, y sus dificultades para distribuir beneficios y articular al país, determina varias de nuestras taras políticas: marcado centralismo, carácter elitista del poder y un sistema político muy cuestionado.

Entonces, por qué extrañarse del escaso margen de juego que tienen un Presidente o sus ministros frente a las presiones contrapuestas del mundo agrario o regional, por un lado, y de las empresas extractivas por otro.

Y si se ponen de este lado del pleito, el de menor capacidad persuasiva, por qué extrañarse de que terminen poniendo Estados de Emergencia. Así, la nuestra quizás no es hiper ni infra pero sí una democracia bastante minada.

Hay 2 Comentarios
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16 de diciembre de 2011 | 08 hrs
escribe:

Hiperdemocracia, Hipercapitalismo? No tiene sustento con la realidad. Fuera de foco el anàlisis. Serà Hiperdemocracia con chuponeo, con poder judicial corrupto, PNP corrupto, polìticos corruptos, fuelrza armada sometida al poder politico de turno, presta a intervenir en estado de emergencia inujustificado. Hay que ser bien web.. para afirmar que existe hiperdemocracia en nuestro paìs. Hipercapitalismo( inversion forànea) sin freno, abusiva, no respetando los impactos ambientales, exonerada de tributos a la sobreganancia, si existe.

09 de diciembre de 2011 | 19 hrs
escribe:

Bravo! Incluso en la democracia de EE.UU. ha sido una farsa desde hace mucho tiempo. Sólo hay democracia si no insistir en ello. Con la nueva Ley del Senado "Ley de Autorización de Defensa Nacional", aunque la Constitución está siendo destrozado. Aquí en el Perú se dice que nos estamos convirtiendo democrática. Esperemos que sí. Sin embargo, como señala el artículo tan bien, este niño en crecimiento está siendo socavada. Me encanta el uso de este término. Así que tal vez tenemos que tener un terreno minado en promover la democracia. Parece que nuestra "izquierda del centro" El presidente ha mordido la bala neoliberal ... o quizás es que se metió hasta la garganta. Es una pena. Así que muchos tenían esperanzas.

Espero que me entienda. Esta es una traducción de Google de Inglés. Mi español es atroz.

Jan

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Carlos Reyna Carlos Reyna