Lima contra la discriminación

Por Ronald Gamarra

La ordenanza sobre el derecho a la igualdad y no discriminación por razones de identidad de género u orientación sexual, cuya propuesta ha sido puesta en debate por la Municipalidad de Lima, representa un hito que es necesario resaltar. Los DDHH fueron un asunto ajeno a la comuna metropolitana en la última década, pero la alcaldesa Susana Villarán ha decidido comprarse el pleito y liderar la lucha contra la discriminación –ese mal crónico que envenena cotidianamente nuestra sociedad–, comenzando por los derechos de una comunidad especialmente marginada y escarnecida como la homosexual.

Combatir la homofobia –del mismo modo que enfrentar el racismo, el sexismo y otras formas de discriminación basadas en el prejuicio– es una obligación del Estado a todo nivel: nacional, regional y local. Esta obligación surge de la Declaración Universal de DDHH, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Convención Interamericana de DDHH y otras normas fundacionales promovidas y suscritas por el Perú. Los Principios de Yakarta ratifican con detalle la obligación de los organismos estatales de todo nivel de luchar contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género.

La Municipalidad de Lima es un organismo estatal; por tanto, debe cumplir esta obligación. Compréndase bien: combatir la discriminación basada en la homofobia no es un capricho personal de la alcaldesa, sino una obligación del Estado, que también debería asumirse con decisión a otros niveles, empezando por el gobierno central. Lamentablemente los políticos, en su gran mayoría, no entienden esto; de allí su menosprecio hacia este tema, sus risas nerviosas y sus bromas, cuando no su abierta y brutal homofobia al reclamárseles una posición ante él.

La finalidad de la norma edil es simplemente que todos seamos tratados con igual respeto a nuestra dignidad de seres humanos, no más pero tampoco menos, y que esto ocurra sin importar la orientación sexual de cada quien, que es un asunto estrictamente individual. Se trata de que no haya personas condenadas a vivir en nuestra ciudad en los inhumanos límites de la marginación, como si estuvieran encerradas en leprosorios o guetos, pues esa es la dura realidad de muchos –demasiados– habitantes de Lima, que no es posible seguir ocultando, y que llevó en su momento al poeta César Moro, limeño homosexual, a calificarla lapidariamente como “Lima la horrible”.

A diferencia de administraciones anteriores, esta gestión demuestra tener además algo muy valioso, que sus antecesoras no consideraron ni asumieron como prioridad: la voluntad de llevar adelante una política de desarrollo que vaya mucho más allá del cemento y el asfalto para hacer viable una sociedad a la medida de la dignidad del ser humano.

Hay 5 Comentarios

Enviar un comentario nuevo

Ronald Gamarra Ronald Gamarra

Ronald Álex Gamarra Herrera (Lima, 1958) Estudió la carrera de Derecho y curso la maestría de Derechos con mención en Ciencias Penales y Militar Penal en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Desempeñó, además, estudios de Desarrollo de Políticas de Defensa y Administración de Recursos en el Centro para Estudios Hemisféricos de Defensa en la Universidad Nacional de Defensa de Washington D.C, institución perteneciente al Departamento de Defensa de los Estados Unidos, así en el Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA), organismo perteneciente al sistema interamericano de derechos humanos con sede en Santiago de Chile.
Durante el gobierno de Alejandro Toledo fue Procurador Adjunto Ad-hoc de la República del Perú. Dirigió las investigaciones sobre corrupción y violaciones a los derechos humanos ocurridos durante la dictadura de los años noventa, perpetradas por Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos y Hermoza Ríos.
En el periodo 2008-2010 desempeñó la labor de Secretario Ejecutivo de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos. En el 2011 conformó el Equipo de Gobierno de Alejandro Toledo a la Presidencia de la República.
Actualmente, es catedrático de la facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y Director del Equipo de Incidencia en Derechos de IPRODES.