Niños enrolados, crimen impune

Por Ronald Gamarra.

Hace unos días se ha informado, una vez más, sobre el uso de niños por parte de la agrupación terrorista que opera en el VRAE. No es un hecho nuevo; el senderismo, especialmente la facción del VRAE, tiene un largo historial de manipulación de niños para sus fines bélicos. Esto, en cualquier parte del mundo, constituye un imperdonable crimen de guerra expresamente condenado por la normatividad internacional.

Ante esto, se impone, en primer lugar, reconocer que los niños manipulados de esta manera por el terrorismo son víctimas que debemos rescatar. El Estado peruano, en cumplimiento de sus obligaciones internacionales, debe incorporar a sus objetivos prioritarios de acción la recuperación de estos niños, a quienes debe prestar la atención que requiere la traumática experiencia sufrida, e impulsar medidas de protección y prevención para impedir que el senderismo siga manipulando niños impunemente.

La sociedad debe colaborar activamente en esto. Un rol fundamental corresponde a los medios de comunicación, que deben informar amplia y profundamente sobre estos hechos sin olvidar que estos niños también son víctimas y que les corresponden las mismas medidas de protección establecidas por el Código del Niño y el Adolescente y la legislación internacional, entre las cuales se encuentra en lugar prominente la reserva sobre su identidad.

El uso de niños en un contexto de conflicto armado es un grave problema en nuestro país del cual no tenemos suficiente conciencia. Lo peor es que el Estado también está involucrado en el problema. Por ejemplo, hace apenas un año, nos preocupaba el enrolamiento de adolescentes en el servicio militar, destinados a zonas de combate donde varios perdieron la vida o quedaron gravemente heridos. El jefe del Comando Conjunto de las FFAA reconoció entonces alrededor de mil adolescentes enrolados, cuyo licenciamiento dispuso, comprometiéndose a no tolerar más esta práctica. A pesar de ello, sabemos que se siguen registrando casos.

El maltrato a los niños va mucho más allá, invadiendo la escuela y el hogar. Por eso adquiere gran importancia la llegada a nuestro país del Relator para los Derechos de la Niñez de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Paulo Sergio Pinheiro, para intervenir en el Seminario Internacional Por Una Infancia Sin Castigo Físico, evento que adquiere hondo significado en el contexto que vivimos.

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Ronald Gamarra Ronald Gamarra

Ronald Álex Gamarra Herrera (Lima, 1958) Estudió la carrera de Derecho y curso la maestría de Derechos con mención en Ciencias Penales y Militar Penal en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Desempeñó, además, estudios de Desarrollo de Políticas de Defensa y Administración de Recursos en el Centro para Estudios Hemisféricos de Defensa en la Universidad Nacional de Defensa de Washington D.C, institución perteneciente al Departamento de Defensa de los Estados Unidos, así en el Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA), organismo perteneciente al sistema interamericano de derechos humanos con sede en Santiago de Chile.
Durante el gobierno de Alejandro Toledo fue Procurador Adjunto Ad-hoc de la República del Perú. Dirigió las investigaciones sobre corrupción y violaciones a los derechos humanos ocurridos durante la dictadura de los años noventa, perpetradas por Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos y Hermoza Ríos.
En el periodo 2008-2010 desempeñó la labor de Secretario Ejecutivo de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos. En el 2011 conformó el Equipo de Gobierno de Alejandro Toledo a la Presidencia de la República.
Actualmente, es catedrático de la facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y Director del Equipo de Incidencia en Derechos de IPRODES.