Donde manda comandante...

La terquedad sigue invicta en el gobierno de Humala.

 

En vez de reconocer oportunamente el error de haberse comprometido con un sistema militar obsoleto, inconstitucional y discriminatorio, el presidente Ollanta Humala optó, con arrogancia e impericia, por mantener invicta una peligrosa vocación por la terquedad y –lo que seguro ocurrirá en los días siguientes– recién cambiar cuando se estrelle contra la pared del sentido común.

Este servicio militar camuflado de voluntario que se vuelve obligatorio si no se cubren las plazas requeridas por las fuerzas armadas, y en el que un ‘sorteado’ tendría que entregar dos años de su vida contra su voluntad salvo que él y su familia paguen el peaje a la libertad equivalente a casi dos sueldos mínimos y medio (S/.1,850) es, para decirlo de un modo claro y directo, un mamarracho discriminador que es increíble que pueda ser defendido por un gobierno que dice defender la inclusión.

Ante las críticas planteadas por varios frentes a este sistema de servicio militar, el gobierno ha tenido una reacción arrogante y hasta absurda.

Para empezar por el presidente Humala, quien ha dicho que “hay políticos que se quieren tirar el servicio militar”, lo cual es una forma poco ingeniosa e inefectiva de contrarrestar observaciones bien sustentadas.

Las respuestas del ministro de Defensa, Pedro Cateriano, son más elaboradas que las del presidente, pero tampoco abordan el problema de fondo de un servicio que no contribuirá a la formación de los jóvenes ni fortalecerá a las fuerzas armadas.

El ministro sostiene que la ley con el sistema de sorteo se dio durante el gobierno de Alan García pero que nunca se aplicó y que, luego, la actual administración la reglamentó mediante una delegación de facultades legislativas que nadie objetó, ni el Congreso ni la Defensoría, ni nadie.
Cateriano tiene razón, pero eso podrá servirle para compartir culpas mas no para defender con terquedad un servicio militar mal planteado, absurdo y discriminatorio.

Las críticas son tan amplias que han hecho coincidir a un almirante en retiro de la bancada fujimorista con la responsable del tema de defensa del IDL, y a gente sensata que al inicio respaldó a Humala, como Henry Pease, a dudar de los valores democráticos esenciales del presidente.

El gobierno pudo aprovechar lo ocurrido para reconocer que hay problemas, y que va a proponer, recogiendo las críticas, un nuevo sistema que sea democrático y que, en realidad, potencie a la fuerza armada.

Pero eso requiere visión amplia, abrir la cancha, pericia política, y vocación para apostar por los principios e intereses de largo plazo antes que por las actitudes y las pataletas. Más capacidad de estadista, menos reacciones de un fosforito, que es como a veces responde, lamentablemente, el presidente Humala.

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Augusto Álvarez Rodrich Augusto Álvarez Rodrich

Nació en Lima el 12 de octubre de 1959. Es economista de la Universidad del Pacífico (graduado sobresaliente cum laude) y Máster en Administración Pública de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard. También ha seguido cursos de especialización en las universidades de Stanford, Manchester y Northwestern.

Director periodístico y gerente de informaciones de Latina, es columnista diario en La República.

Asimismo, es presidente del Consejo Directivo del Instituto Prensa y Sociedad (Ipys), profesor Asociado de la Universidad del Pacífico, y miembro del Consejo Directivo del Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES).

Recientemente condujo el noticiero Primera Noticia de ATV, el programa Buenas Noches con Augusto Álvarez Rodrich de ATV+, y un programa de conversación con la audiencia en Radio Capital.

En la encuesta del poder de Apoyo del año 2014 fue considerado como el periodista con más poder de la prensa escrita peruana –ubicación en la que ha aparecido en siete años desde el 2005–, y el tercer con más poder en el periodismo de televisión.

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos le otorgó el premio Derechos Humanos y Periodismo 2007 en reconocimiento a su contribución a la defensa y promoción de los derechos humanos en el país mediante la orientación de su columna editorial en el diario Perú.21.

Trabajó en el Grupo Apoyo desde 1980 hasta el 2002, siendo Director Gerente de Apoyo Comunicaciones S.A., Editor de las revistas Perú Económico , Semana Económica y Debate , y miembro del directorio de Apoyo Opinión y Mercado S.A. y del Instituto Apoyo.

Fue director fundador del diario Perú.21; y conductor en el programa Ampliación de Noticias de Radio Programas del Perú (RPP). Entre los años 2005 y 2006 condujo el programa electoral Dos Dedos de Frente de Frecuencia Latina. En el año 2006 fue moderador del debate presidencial entre Alan García y Ollanta Humala.

Ha sido Presidente de la Comisión de Acceso al Mercado de Indecopi, integrante de la Comisión de Salida del Mercado de Indecopi, Vicepresidente del Osiptel, y director de Interbank. También ha participado como asesor en proyectos de organismos multilaterales, como asesor principal en varios procesos de privatización en el Perú, incluyendo empresas de telecomunicaciones, eléctricas, financieras y de recursos naturales, así como en ofertas públicas dirigidas a la venta de acciones de estas empresas en los mercados nacionales e internacionales. Asimismo, ha asesorado en procesos de privatización en Colombia y Guatemala.

Autor de varios libros y ensayos académicos sobre privatización, sector público y reforma del Estado, tales como “La implementación de políticas públicas en el Perú” (editor), 1995; “El Poder en el Perú” (editor), 1993; “Principios de Empresas Estatales y Privatización, 1992; “Empresas Estatales y Privatización: Cómo reformar la actividad empresarial del Estado en el Perú”, 1991; “Negociación Económica Internacional: La Experiencia del Perú”, 1990; y “Los Objetivos de las Empresas Estatales”, 1985.