El fin del camarada ‘Artemio’

Una captura que es muy importante para el país.

 

La captura de Florindo Eleuterio Flores Hala, camarada ‘Artemio’, líder de Sendero Luminoso en el Alto Huallaga, constituye, por varias razones, un logro importante del gobierno del presidente Ollanta Humala.



Primero, por la captura en sí misma y su implicancia en lo que coinciden varios analistas del fenómeno terrorista en el Perú: el muy probable fin de Sendero en el Alto Huallaga.



Esto ocurre, además, en una zona del país donde, a diferencia de otras con problemas parecidos, sí se ha hecho un esfuerzo –insuficiente, es cierto, pero esfuerzo al fin y al cabo– por aportar la zanahoria del desarrollo como alternativa al narcotráfico.



Segundo, la captura de ‘Artemio’ es importante por la forma en que se produjo, cuidando el cumplimiento de la legalidad en un tipo de operaciones en donde esto con frecuencia se esquiva con el argumento de la dificultad de actuar en zonas complejas y cuando el enemigo es un terrorista que presenta particularidades que lo diferencian del delincuente común.



El ‘Operativo Perú’ se aplicó acompañado de un cabal cumplimiento del respeto a los derechos humanos de los terroristas que se buscaba capturar, con la participación de fiscales y policías de acuerdo con la ley.



La propia detención de ‘Artemio’ con vida, cuando pudieron haberlo asesinado, habla bien de la intención de hacer las cosas con corrección.  



He escuchado desde el domingo a algunos políticos y periodistas –cuyo ADN es el de la típica DBA– y ciudadanos comunes protestar por el ‘buen trato’ otorgado a ‘Artemio’. Lo que no entienden esas personas es que justamente a los que no respetan los derechos humanos –como los terroristas que matan con crueldad– se les debe ofrecer dicho trato pues esa es la diferencia entre los salvajes y los que defienden el estado de derecho.



En tercer lugar, la captura de ‘Artemio’ es valiosa por la actitud del presidente Humala, viajando al lugar pero sin aires triunfalistas ni arrogantes, sin pasearse como mariscal por los cuerpos de los detenidos –ni haber cedido a la ‘tentación’ del asesinato–, reconociendo que se trata de un trabajo de investigación policial que viene de atrás, y enfatizando que la tarea pendiente todavía es ardua.



Hizo bien el presidente, además, en no llevar al premier Óscar Valdés a Santa Lucía. ¿Qué habría hecho él si hubiera estado cerca de ‘Artemio’? ¿Arrancarle el suero y exigirle que no haga tanta ‘teatralización’?



La captura de ‘Artemio’ seguramente le significará al presidente Humala un aumento en su aprobación en la opinión pública. Pero eso no es lo más importante en este caso sino la demostración, una vez más, de que sí se puede combatir al terrorismo con la legalidad, y de que este gobierno pretende apostar por ese camino.

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Augusto Álvarez Rodrich Augusto Álvarez Rodrich

Nació en Lima el 12 de octubre de 1959. Es economista de la Universidad del Pacífico (graduado sobresaliente cum laude) y Máster en Administración Pública de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard. También ha seguido cursos de especialización en las universidades de Stanford, Manchester y Northwestern.

Director periodístico y gerente de informaciones de Latina, es columnista diario en La República.

Asimismo, es presidente del Consejo Directivo del Instituto Prensa y Sociedad (Ipys), profesor Asociado de la Universidad del Pacífico, y miembro del Consejo Directivo del Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES).

Recientemente condujo el noticiero Primera Noticia de ATV, el programa Buenas Noches con Augusto Álvarez Rodrich de ATV+, y un programa de conversación con la audiencia en Radio Capital.

En la encuesta del poder de Apoyo del año 2014 fue considerado como el periodista con más poder de la prensa escrita peruana –ubicación en la que ha aparecido en siete años desde el 2005–, y el tercer con más poder en el periodismo de televisión.

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos le otorgó el premio Derechos Humanos y Periodismo 2007 en reconocimiento a su contribución a la defensa y promoción de los derechos humanos en el país mediante la orientación de su columna editorial en el diario Perú.21.

Trabajó en el Grupo Apoyo desde 1980 hasta el 2002, siendo Director Gerente de Apoyo Comunicaciones S.A., Editor de las revistas Perú Económico , Semana Económica y Debate , y miembro del directorio de Apoyo Opinión y Mercado S.A. y del Instituto Apoyo.

Fue director fundador del diario Perú.21; y conductor en el programa Ampliación de Noticias de Radio Programas del Perú (RPP). Entre los años 2005 y 2006 condujo el programa electoral Dos Dedos de Frente de Frecuencia Latina. En el año 2006 fue moderador del debate presidencial entre Alan García y Ollanta Humala.

Ha sido Presidente de la Comisión de Acceso al Mercado de Indecopi, integrante de la Comisión de Salida del Mercado de Indecopi, Vicepresidente del Osiptel, y director de Interbank. También ha participado como asesor en proyectos de organismos multilaterales, como asesor principal en varios procesos de privatización en el Perú, incluyendo empresas de telecomunicaciones, eléctricas, financieras y de recursos naturales, así como en ofertas públicas dirigidas a la venta de acciones de estas empresas en los mercados nacionales e internacionales. Asimismo, ha asesorado en procesos de privatización en Colombia y Guatemala.

Autor de varios libros y ensayos académicos sobre privatización, sector público y reforma del Estado, tales como “La implementación de políticas públicas en el Perú” (editor), 1995; “El Poder en el Perú” (editor), 1993; “Principios de Empresas Estatales y Privatización, 1992; “Empresas Estatales y Privatización: Cómo reformar la actividad empresarial del Estado en el Perú”, 1991; “Negociación Económica Internacional: La Experiencia del Perú”, 1990; y “Los Objetivos de las Empresas Estatales”, 1985.